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Historias del automovilismo argentino


Road test de autos argentinos

SP - 1000 Km de Buenos Aires 1970

 

El Matra que quería ganar

 

Por Alberto Del Priore

Revista Automundo Nro 245. Enero de 1970

 

Luego de un brillante espectáculo, Matra obtuvo su segunda victoria en SP, demostrando la madurez de su depurada concepción y la resistencia de un motor que ya ha pasado el periodo de experimentación. El equipo francés busco la victoria con armas sencillas, pero contundentes. Destacada labor cumplieron los pilotos argentinos y el Berta LR Cosworth. Porsche 917: Planteo equivocado y muchos problemas. Los desconocidos de siempre no alcanzaron a empañar el éxito de la jornada del domingo

1000 Km de Buenos Aires 1970
El Berta LR Cosworth (coche numero 2) encarando la primera curva entre mezclado entre los punteros

"Esto me recuerda las primeras 12 horas de la Maratón de las Rutas en Nürburgring, cuando con dos Torino adelante, ya nadie pretendía más nada". A partir de ese momento, pasara lo que pasara, todos hubiéramos quedado conformes. Después de lo que hizo el Berta LR hoy, que más podemos pedir". Rodolfo Ruata, con visible alegría desgranó estas palabras como un ritual.

Eran las 19:30 del jueves y el Berta LR ostentaba el segundo tiempo en la primera sesión de entrenamientos. Un rato antes, el más barbado y consecuente fotógrafo de automovilismo de nuestro país también se ponía melancólico; "Recién, cuando el Berta LR se convirtió en el primer auto que bajó los dos minutos para una vuelta, se me nublaron los ojos de la emoción".
En mayor o menor medida, miles de personas compartieron esa misma alegría e idéntica emoción a lo largo de los cuatro días en que los SP internacionales giraron sobre el redimensionado circuito 15 del autódromo porteño, cargando el ambiente con el particular sonido "High Performance" y el colorido que los identifica. Lo que hasta hace tres meses parecía un sueño irrealizable se convertía en repentina y alegre realidad: un auto argentino, conducido por pilotos argentinos, enfervorizaba vuelta tras vuelta a las siempre pobladas tribunas, en la misma medida que enmudecía de asombro a calificados directores de equipo, pilotos y periodistas europeos.

1000 Km de Buenos Aires 1970
El Matra 650 ganador, tripulado por Jean Pierre Beltoise y Henry Pescarolo

Por eso no causó sorpresa ver las tribunas colmadas, como pocas veces, por un público que en su gran mayoría fue a ver la perfilada figura blanca del Berta LR. Y aunque puede pensarse lo contrario, esa multitud no salió defraudada a pesar del temprano retraso de Di Palma. Jueves, viernes y sábado vieron al exponente argentino luchar de igual a igual con los auténticos monstruos sagrados del SP internacional. Y el domingo pudo contemplar absorto como Di Palma daba la primera vuelta escoltando al poderoso Porsche 917, enseñando el camino a otros 22 autos europeos que hasta el presente aparecían como inalcanzables para nuestras siempre modestas ambiciones.
La muestra de ingenio dada por Oreste Berta y su grupo transpondrá seguramente las fronteras. Ni en Gran Bretaña pudieron hacer un SP con el motor Cosworth V8 de 3.000 cm3. A causa de su indocilidad, la unidad se consideró inadaptable para su uso en máquinas sport. El intento hecho por la Ford británica en 1967 dio como resultado un auto muy potente y veloz, pero de precaria tenida. Las dudas fueron tantas, que el vehículo cayó pronto en desuso. El Berta LR, en cambio, mostró una tenida que muy poco tiene que envidiar a unidades largamente experimentadas como los Porsche 908, Alfa Romeo y Matra. Ante tal disyuntiva, cabe preguntarse ¿que puede esperarse del auto argentino, luego de un razonable periodo de experimentación y frecuente enfrentamiento con unidades similares en carreras internacionales? Sin duda, el futuro aparece promisorio. Máxime si se tiene en cuenta que, en alta, el motor experimentaba fallas que le restaron cerca de 1.500 rpm de las 10.000 que normalmente eroga..

1000 Km de Buenos Aires 1970l La atracción máxima fue el Berta LR Cosworth, conducido por Marincovich - Di Palma

Pero si bien, el accionar del Berta LR Cosworth fue el que concitó la mayor atención de esta remozada edición de los 1.000 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, la actuación de pilotos argentinos que compartieron el habitáculo con europeos también mantuvo en vilo a las 40.000 personas que el domingo presenciaron la carrera. Esta fue la segunda sorpresa que deparó la Temporada Internacional 1970.
Los cinco argentinos que corrieron no sólo llegaron, sino que tres de ellos lo hicieron entre los cinco primeros, conduciendo tanto o más que sus respectivos coequipers, Prácticamente ninguno de ellos cometió errores, y a medida que pasaban las vueltas se mostraban más identificados con el medio mecánico. Todo a pesar de los problemas de siempre; falta de entrenamiento, exceso de recomendaciones y el consabido temor al papelón a que generalmente salen expuestos. Varios de ellos soportaron estoicamente algunas arbitrariedades (en especial el sábado), que destemplaron en cierta medida sus ánimos. Pero el domingo todo cambió; el entrenamiento se logró con el incesante girar, las recomendaciones disminuyeron hasta inspirar confianza y el temor al ridículo desapareció como por arte de magia. El resultado fue una exhibición de responsabilidad y pulcritud que ni los más optimistas esperaban.
De donde es fácil deducir que nuestros pilotos, con buenos medios mecánicos, bien atendidos y puestos a punto, pueden aspirar a engrosar sin complejos la sofisticada Europa. Especialmente en una categoría como SP, que es la que más se asemeja a las tendencias que se siguen en nuestro país. Y no hay que olvidarse que el grupo de máquinas y volantes europeos reunido por YPF fue importante, al punto que, exceptuando los equipos oficiales Porsche y Ferrari, el resto constituyen el plantel estable que da vida al Campeonato Mundial de Marcas.

1000 Km de Buenos Aires 1970
En imponente marco se inicia la prueba con el Porsche 917 en punta. Lo sigue De Adamich, Di Palma, Galli y Soler Roig

Con todos estos ingredientes, la carrera ya se hubiera "salvado" ante la consideración general, pero hubo más. La lucha por la vanguardia, que perduró más de lo habitual en carreras de este tipo, el razonado despliegue de Matra, la impecable organización de Alfa Romeo y la imponente incógnita del Porsche 917 completaron el panorama de una jornada realmente excepcional desde todo punto de vista.
El planteo de la competencia fue en cierta forma inesperado. El distanciamiento que procuró realizar Redman con el "917" durante las primeras vueltas a veces careció de sentido: con el auto más veloz y potente del lote (100 HP más que cualquiera del resto) no era necesario salir a arrasar con todo. Uno de los mecánicos ingleses nos había dicho. "Piper no es un volante que descuelle por su manejo, pero usa la cabeza". Evidentemente, o se equivocó el mecánico o se equivocó Piper, ya que la carrera mesurada que todos esperaban no se vio. Lo que se vio, en cambio, fueron las visibles dificultades del auto para doblar, especialmente en las curvas lentas. Todo terminó con un esperado "fuori pista" que desaliño (más aún) la suspensión delantera. Así, con el "cuco" de la carrera definitivamente marginado y el Berta en los boxes por causa de una nimiedad (desprendimiento del contrapeso de una rueda trasera), la carrera quedó librada a un interesante duelo Matra - Alfa Romeo.
El equipo de Autodelta, al igual que Ferrari el año pasado, vino a nuestro país a ganar, exhibió, tal como se esperaba, el más elevado nivel conductivo. Lo que sorprendió fue la agilidad del auto para doblar y la potencia que alberga el pequeño V8 de 3.000 cm3. Con Courage y De Adamich, Alfa Romeo posee en esta temporada la más fuerte dupla humana. Al mismo tiempo, el Alfa Romeo 33/3 se mostró como el auto más ágil, tanto para curvas veloces como para sectores trabados. Los progresos que ha hecho en un año son realmente sorprendentes.
Más sorprendente aún fue el accionar del Matra 650. Sin destacarse en ningún sentido, mostró ese equilibrio que generalmente es el que conduce a las grandes satisfacciones. Es un auto manuable, ágil, quizá no tan potente como los Alfa Romeo, pero con los suficientes caballos como para disputar la delantera. Impecablemente conducido por Jean Pierre Beltoise, artífice principal de la victoria ante la opaca labor de un desconocido Pescarolo, fue también muy bien dirigido desde boxes, concretando una victoria excelente, que confirma la obtenida a fines de 1969 en los 1.000 kilómetros de París, donde Matra ocupó los dos primeros puestos.

1000 Km de Buenos Aires 1970
En los boxes hubo mucha actividad. El Berta LR detenido. El constructor revisa la suspensión trasera

De resto sobresalió el Porsche 908, máquina exquisita por su sencillez y contundencia, que se comporta con la docilidad de un Formula 1 y perdona errores conductivos, aunque lamentablemente no disponga de más de 360 HP. Los Lola aparecen pesados y sin el poder de aceleración de los SP; sobre los Ford GT 40 no se puede hablar por lo endeble de los exponentes traídos.
Conductivamente hubo sorpresas; Teddy Pilette (el inefable cultor del "power slide"), Van Lennep - Lane y los españoles en general (Soler Roig por su calidad y Juncadella - Fernández por su regularidad). Claro que también hubo sorpresas de las otras, como la de la pareja Rey - Berney, que fueron constantemente un peligro en la pista al punto de provocar varios trompos y la salida de pista decisiva del Porsche 917, y también el binomio Forester - Martin, que igual que el dúo anterior, no deberían ser autorizados a largar la próxima prueba.
Estructuralmente, la organización dejó blancos y la carrera demostró lo equivocado de algunas contrataciones. En total hay cuatro autos que, de no haber venido, nadie los hubiera extrañado. Más aún; hubiera sido mejor. Ello hace reflexionar sobre la quincena de personas que, por conducir o trabajar en esos autos, están pasando unas excelentes vacaciones pagas en nuestro país. Para otra vez, habrá que tener más cuidado. No hay que olvidar que la temporada le cuesta al país 270.000.000 millones de pesos (viejos).

1000 Km de Buenos Aires 1970
La lucha que caracterizó la carrera. Los dos Alfa Romeo, seguidos del Matra vencedor

Temporada SP
Algo muy exagerado

La aparición de un coche blanco, penetrante como una saeta, produjo un sonido similar al de un derrumbe en la multitud que desde hora temprana había tapizado las tribunas del autódromo. Es que la ultima versión de Oreste Berta significaba para muchos un desafío al infortunio del automovilismo argentino en el plano internacional. Miles de pañuelos y papeles saludaron su entrada a la pista. En el giro 28, súbitamente se replegaron. El Berta LR, que venia cumpliendo eficiente labor, dejo de ensordecer los oídos de su esperanzado publico. No significaba que la cofradía de tuercas estuviera desconforme. -"Nadie le ha adjudicado a este coche mas que algunas posibilidades de franca lucha- expreso Daniel Casinello a sus coterraneos de la tribuna de la horquilla- si ustedes pretendían que triunfara, son unos exagerados". La mayoría estuvo de acuerdo. El Berta LR había salido a cumplir con una actuación decorosa y había cumplido. Bastante alejado del lugar, un hombre joven y rubio vaciaba rápido una gaseosa. Estaba serio y demostraba ciertos nervios que se traducían en abundante transpiración.
Posiblemente, Luis Di Palma, no deseaba que en esos momentos alguien le hablase, pero los micrófonos igual se le acercaron. Luisito los enfrentó. Y pudo hacerlo. Arriba o debajo del coche era el hombre con seguridad en si mismo. Que deja con el esfuerzo su honra a salvo. Mas ni la voz de Casinelli, ni la fe de Di Palma pudieron borrar una tristeza que comenzó a invadir a los miles de seres que poblaban el autódromo. "Los argentinos somos así, con justicia, exagerados", explicaron a un colega de la prensa extranjera cuando manifestó algún asombro, al ver cesar el bullicio. Mientras tanto la carrera seguía, y un piloto con cara de seminarista, parapetado tras anteojos de gruesos vidrios, hacía brotar sonrisas en los boxes italianos. De Adamich marchaba puntero. El ingeniero Carlo Chitti, director técnico de la "troupe" Alfa Romeo gesticula, sonríe, mueve todo el cuerpo, cierra los ojos, los abre, mira los cronómetros, hace señales. Para qué reportearlo; seguro habría de afirmar: "io stare piu contento", algo que la gente de Alfa no lo puede declarar desde hace más de un año. El Matra venía segundo con muchas posibilidades pero el box francés seguía serio y hermético. Dos días de ensayos y uno de clasificación ya habían demostrado que franceses e italianos son polos opuestos. El primero se caracterizó por tener siempre algo de misterio; hombres vestidos con sobrios mamelucos verdes, trabajando en silencio; parecían enemigos de las discusiones. Sólo en una oportunidad se vio a Pescarolo hacer algunas objeciones. Los italianos, en cambio, no podían convivir sin polémicas. Pese a que siempre cerraron su zona con sogas, y les molestaba que se acerque alguien: "Díganle a Fangio que haga echar a la gente para poder cronometrar", se escuchó decir a Chitti, gritaban lo suficiente como para que todo el mundo cumpliera con sus deseos y además se enteraran lo que allí pasaba. Lo cierto es que pese a sus diferencias, italianos y franceses, Matra y Alfa Romeo, se convirtieron, desaparecido el Berta, en los animadores de la carrera. Redman, Piper y su Porsche dejaron en el público una mezcla de elogio y asombro y también se retiraron.

1000 Km de Buenos Aires 1970
Metódico sistema de relevos ensayan Rindt y Soler Roig; un equipo sencillo, pero bien organizado. Ambos andan fuerte

Además el autódromo vivía otra fiesta; los pilotos argentinos dejaban de lado al desequilibrio de los no experimentados y hacían realidad una frase de Reutemann dicha 72 horas antes: "con dos vueltas ya sabés lo que es el auto". Claro que "los argentinos somos exagerados". A partir de la deserción del Berta empezó a retirarse parte del público pero cuando llegó el final con el Matra al frente, en los boxes franceses sonreían igual, hubo muchos aplausos.
Quedaba solo casi un 50% de la inmensa legión del comienzo. "Es una lástima -manifestó pensativo un colega- Copello, García Veiga y Pairetti han demostrado que nos visitaron muchos saltimbanquis y sólo algunos temerarios". Más tarde el escenario se fue quedando sin ruido. Los viajeros del vértigo se disgregaban en silencio. Ninguno de ellos quería hablar de autos, carreras y multiplicaciones. De sus tapones de pasta o de algodón, y aspiraban a no usarlos por unos días. En cambio la tribuna no podía estar en silencio. Quería hablar. Repetir aquello que viene sosteniendo hace algunos años .

"Si a nuestros pilotos ... Si a Copello lo mandaran, si el Nene viaja ..."
"Acaso no tenemos gente del mismo o superior nivel, que ese grupo de adolescentes con melena beat?".
"Tenemos con melena y sin melena"
"YPF logra lo que nadie: trae déficit y no nos amarga".
Sarna con gusto no pica.

Silvio Schcolnicov

1000 Km de Buenos Aires 1970
El calor afectó los compuestos de neumáticos que Piper chequea en una de las detenciones del Porsche 917 antes de su abandono

1000 Km de Buenos Aires 1970
En cambio, el motor se comportó a la perfección, sobre todo teniendo en cuenta la temperatura que debió combatir la turbina refrigeradora, rodeada por doce conductores correspondientes a otros tantos inyectores

 


Eduardo Copello, junto a Tony Dean (arriba), fue el argentino mejor clasificado. A su lado Pairetti también de gran actuación


El Matra entra a boxes triunfador. Afuera el tumulto


Pairetti en pleno trompo. A pesar de ello tuvo labor descollante

 


Después de la carrera, recién llegó la sonrisa para Beltoise y el equipo Matra. Fríos, calculadores, no conversaron con nadie y vivieron su triunfo solos. Mientras toma sol, el acalorado "coequiper" de Pescarolo lee un diario

 


Sonrientes, juveniles, Pairetti (en el medio), Alain de Cadenet y Ana de Cadenet fueron uno de los grupos más comunicativos


Volubles, agresivos y bien latinos. Así se comportaron los del equipo Alfa Romeo. Carlo Chitti, a la izquierda de De Adamich y Courage, con casco, parecía una Magdalena cuando el Alfa iba segundo y un gladiador cuando pasaba a la punta

 


Luego del accidente Brostrom es ayudado a salir del auto por los bomberos que serruchan parte del habitáculo


Ya en la camilla, Brostrom sonríe a pesar del dolor. Sólo se fracturó un brazo

Tuercas de temporada

OPINIONES: "Este auto es un milagro", confesó el sueco Richard Brostrom refiréndose al Berta LR. Igual que Juncadella, agregó que a pesar de todo lo encuentra un poco voluminoso (muy ancho y largo). "Un auténtico CAN AM" según Franco Lini de Autosprint

SENSACIONES: Jorge Cupeiro comentaba en rueda de amigos sus primeras impresiones a bordo del Lola Chevrolet que le tocó en suerte. "La verdad, dijo, no da la sensación de ir tan rápido. Además el auto se va mucho de trompa. Yo creo que con los Sport Prototipos Argentinos, hacemos el mixto más rápido". Sin duda se refería al Lola, pues los SP spider, hacían el mixto en tiempo record.

CONFIANZA: Durante los entrenamientos, los pilotos europeos trataban de darle el auto a los argentinos lo menos posible. Una vez en carrera, cuando vieron que andaban bien, prefirieron descansar mientras nuestros pilotos se cansaban de dar vueltas, La confianza, finalmente, se vió justificada.

ROCE: El viernes Di Palma y De Adamich se rozaron levemente en la horquilla de entrada a mixtos. El hecho se produjo cuando el italiano quiso pasarlo al argentino por adentro en plena curva. La trompa del Alfa Romeo rozó entonces levemente al Berta LR y lo que en principio pareció carecer de importancia, luego traería consecuencias. Cuando Agustín Andolfato tomó la temperatura de los neumáticos traseros, descubrieron que el derecho calentaba más que el izquierdo. Así se descubrió que una rueda tenía más comba negativa que la otra.

CURIOSOS: Cuando el auto de Berta comenzó a hacer buenos tiempos, varios europeos se acercaron a la máquina para verla detenidamente. Entre ellos vimos a Beltoise y Koch, que se agacharon para mirar la suspensión trasera y a De Adamich, que lo filmó muy disimuladamente.

BONNIER: Un ejemplo del temor que tenían algunos europeos de darle el auto a los argentinos. El viernes Cupeiro había hecho un tiempo de 1m58s. El sábado, su coequiper Ronnie Peterson hizo al comienzo de las pruebas de clasificación 2m01s1 y cuando Cupeiro se aprestaba a subir al auto Bonnier, dueño de la escudería, le dijo "No te hagas problemas, este es un muy buen tiempo así que andá tranquilo, que estamos conformes". Si Cupeiro repetía el 1m58s, se hubieran ubicado décimos, en cambio con el tiempo de Peterson quedarán 16. Pero hay que pensar que el piloto argentino, seguramente hubiera mejorado su tiempo ya que el auto tenía mejores relaciones de caja. Moraleja: Cupeiro se quedó sin andar el sábado.

MEJORES: A pesar de todas las trabas de que fueron objeto para utilizar los autos, el sábado todos los argentinos, menos Cupeiro y Pascualini que no anduvieron, y García Veiga, hicieron mejores tiempos que los europeos en las pruebas de clasificación. Así Copello mejoró la marca de Dean, Pairetti la de Cadenet y Reutemann la de Oliver. Es para tener en cuenta.

RÉGIMEN: El motor del auto de Berta no podía girar más allá de las 9.000 rpm, cuando el régimen de rotación del Cosworth F1 es de 10.500. Se estima que así, se perdían alrederor de 65 HP de los 450 que originalmente debe entregar el motor. El problema se exteriorizaba en un persistente "rateo" que se hacía presente más allá de las 9.000 vueltas

INDISPUESTO: No pensaba terminar la carrera. Pero Carlos Reutemann se vio de pronto subido al Lola de Ulf Nörinder y dispuesto a recibir la bandera a cuadros al terminar los 1.000 Km. Es que Jackie Oliver le cedió el volante poco antes de terminar porque se sentía indispuesto. Bajó pálido del auto y con el buzo antiflama en malas condiciones. La bebida fría y unos sandwiches de miga habían afectado su organismo.

SP Temporada Internacional
1000 Km de Buenos Aires 1970
Premio Aerolíneas Argentinas, Gas del Estado y Agua y Energía Eléctrica
(Organiza Club YPF)
Circuito Nro 15 de 6.121,70 m. 164 vueltas. 1.003,960 Km

Clasificación final

  Pilotos Vehículo Tiempo
1 Jean Pierre Beltoise - Henri Pescarolo Matra 650 5h37m22s2
2 Alex Soler Roig - Jochen Rindt Porsche 908 a 1 vuelta
3 Anthony Dean - Eduardo Copello Porsche 908 a 4 vueltas
4 T. Pilette - N. Garcia Veiga Lola Chevrolet T70 a 7 vueltas
5 Alan de Cadenet - Carlos Pairetti Porsche 908 a 10 vueltas
6 A. de Adamich - Piers Courage Alfa Romeo 33 a 11 vueltas
7 Ronnie Peterson - Jorge Cupeiro Lola Chevrolet T70 a 12 vueltas
8 J.M. Juncadella - J. Fernandez Porsche 908 a 12 vueltas
9 Hans Laine - Gijs Van Lennep Porsche 908 a 12 vueltas
10 Hans Dechent - Gerard Koch Porsche 908 a 13 vueltas
11 J. Oliver - Carlos Reutemann Lola Chevrolet T70 a 13 vueltas
12 Jacques Rey - Edgar Berney Lola Chevrolet T70 a 28 vueltas

Promedio del ganador: 178.550 Km/h
RV Redman - Piper Porsche 917

1m53s8


Desarrollo de la competencia
Vuelta 1

1 Redman - Piper
2 De Adamich - Courage
3 Galli - Stommelen
4 Di Palma - Marincovich
5 Laine - Van Lennep
Vuelta 20
1 Redman - Piper 38m53s7
2 Beltoise - Pescarolo a 30s7
3 Galli - Stommelen a 39s9
4 De Adamich - Courage a 45s7
5 Soler Roig - Rindt a 1m27s5
Vuelta 40
1 De Adamich - Courage 1h19m17s8
2 Redman - Piper a 1m09s1
3 Beltoise - Pescarolo a1m33s0
4 Soler Roig - Rindt a1m41s7
5 Kauhsen - Schultze a 1 vuelta
Vuelta 60
1 Beltoise - Pescarolo 2h00m12s6
2 De Adamich - Courage a 28s0
3 Soler Roig - Rindt a 1m10s5
4 Galli - Stommelen a 2 vueltas
5 Peterson - Cupeiro a 3 vueltas
Vuelta 70
1 De Adamich - Courage 2h19m48s8
2 Beltoise - Pescarolo a 2m01s0
3 Soler Roig - Rindt a 1 vuelta
4 Galli - Stommelen a 2 vueltas
5 Kauhsen - Schultze a 3 vueltas
Vuelta 90
1 De Adamich - Courage 3h01m21s5
2 Beltoise - Pescarolo a 1m03s4
3 Soler Roig - Rindt a 2 vueltas
4 Galli - Stommelen a 2 vueltas
5 Dean - Copello a 3 vueltas
Vuelta 110
1 Beltoise - Pescarolo 3h43m53s3
2 Soler Roig - Rindt a 1 vuelta
3 Galli - Stommelen a 3 vueltas
4 Pilette - Garcia Veiga a 4 vueltas
5 Dean - Copello a 5 vueltas
Vuelta 130
1 Beltoise - Pescarolo 4h26m36s0
2 Soler Roig - Rindt a 1 vuelta
3 Dean - Copello a 4 vueltas
4 Pilette - Garcia Veiga a 5 vueltas
5 De Cadenet - Pairetti a 7 vueltas
Vuelta 152
1 Beltoise - Pescarolo 5h12m29s1
2 Soler Roig . Rindt a 1 vuelta
3 Dean - Copello a 5 vueltas
4 Pilette - Garcia veiga a 7 vueltas
5 De Cadenet - Pairetti a 9 vueltas

Abandonos
   

Vta

Luis Di Palma - Carlos Marincovich Berta LR 28
Nanni Galli - Rolf Stommelen Alfa Romeo 108
Pablo Brea - Felix Serra Ford GT 40 23
J. Bonnier - Reinee Wisell Lola T70 129
Luis Marand - Gerard Pillon Lola T70 28
Chris Craft - Richard Attwood Lola T70 48
Brian Redman - David Piper Porsche 917 58
Willi Kahusen - Herbert Schultze Porsche 908 99
Barrie Smith - Edward Swart Lola T70 75
Trevor Taylor - Peter Gethin Lola T70 33
Piers Forester - Dominique Martin Ford GT 40 23
David Prophet - Carlos Pascualini Lola T70 9

Pruebas de clasificación

1 Redman - Piper Porsche 917 1m52s8
2 De Adamich - Courage Alfa Romeo 1m54s6
3 Di Palma - Marincovih Berta LR 1m55s1
4 Soler Roig - Rindt Porsche 908 1m55s2
5 Brostrom - Gregory Porsche 908 1m55s6
6 Galli - Stommelen Alfa Romeo 1m55s7
7 Laine - Van Lennep Porsche 908 1m56s4
8 Bonnier - Wisell Lola T70 1m56s5
9 Beltoise - Pescarolo Matra 650 1m57s0
10 Oliver - Reutemann Lola T70 1m58s6
11 Pilette - Garcia Veiga Lola T70 1m59s0
12 Dean - Copello Porsche 908 1m59s1
13 Juncadella - Fernandez Porsche 908 1m59s5
14 De Cadenet - Pairetti Porsche 908 2m00s4
15 Kauhsen - Schultze Porsche 908 2m01s1
16 Peterson - Cupeiro Lola T70 2m01s1
17 Smith - Swart Lola T70 2m02s7
18 Dechent - Koch Porsche 908 2m02s9
19 Taylor - Gethin Lola T70 2m03s0
20 Craft - Attwood Lola T70 2m03s5
21 Marand - Pillon Lola T70 2m06s7
22 Williams . Montagni Serenissima 2m06s9
23 Rey - Berney Lola T70 2m08s1
24 Brea - Serra Ford GT40 2m09s9
25 Forester - Martin Ford GT40 2m14s2
26 Prophet - Pascualini Lola T70 2m39s2

 

 


Historia de hombres y máquinas

Por Gustavo Ernesto Lopez

email guerlopez@yahoo.com