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Gran
Premio de Argentina 1953
Conjunción
ideal: Hombre y maquina
Por
Ricardo Lorenzo
Fotos
de Kikuchi, Legarreta, Vazquez y Sanjurjo
Revista
El Grafico Nro 1746. Enero de 1953 |
Ascari
ganó de punta a punta el Gran Premio de la Republica Argentina.

Ascari
llega punteando a la primera curva y detrás suyo las Maserati de Fangio
y González. Más atrás las distancias se estrechan en instantes en que
la velocidad baja y todos se aprestan a realizar el viraje inicial.
La
tarde en que apareció Alberto Ascari en el Autodromo Municipal "17
de Octubre" para su primera sesión de entrenamiento y conocer una
pista en la que por vez primera conduciría, a la cuarta vuelta le registrábamos
un tiempo de 1m50s. Allí tuvimos un índice de su capacidad y de
correspondiente a la Ferrari. En una nueva sesión logró establecer
1m49s, y Juan Manuel Fangio, al comando de la Maserati 1m49s1/10. La
diferencia era la mínima, pero el balcarceño nos dijo que "había
dado todo". Era admisible que en las pruebas de clasificación, y
acaso en la carrera, si la lucha lo exigía, fuera factible que la
Maserati bajara ese tiempo, pero aceptaba Fangio que con esa máquina
estaba cerca del limite.
La
tarde de las vueltas de clasificación no fue posible llegar a aquellos
tiempos de los entrenamientos porque la lluvia lo impidió. Comenzaron a
rodar las máquinas a mas de dos minutos, pero así que la lluvia mermó y
que la pista se fue secando en parte los tiempos bajaron gradualmente. El
1m55s4/10 de Arcari (Ferrari), quedó como el mejor, seguido de Fangio
(Maserati), 1m56s1; Villoresi (Ferrari) 1m56s5, Farina (Ferrari) 1m57s1, González
(Maserati) 1m58s5, Hawthorn (Ferrari) 1m59s4, Trintignant (Gordini)
2m00s4, Manzon (Gordini) 2m00s9, Gálvez (Maserati) 2m01s3, Menditeguy
(Gordini) 2m02s6, Brown (Cooper Bristol) 2m03s7, Schwelm Cruz (Cooper
Bristol) 2m03s7, Birger (Simca Gordini 1.5) 2m03s8, Bonetto (Maserati)
2m04s2 y Barber (Cooper Bristol) 2m06s8.
Poco
nos decían estos tiempos y ellos estuvieron sujetos al momento en que se
realizaron, pues la lluvia cesaba para luego arreciar, y era el caso de
acertar con el instante en que la pista tuviera menos charcos y de lo alto
cayera agua en menor cantidad. Servirían únicamente para establecer el
orden de partida, y ello determinó que en la primera línea se encontrara
Fangio con Ascari a la cuerda, y "apretado" del otro costado por
Villoresi y Farina. Este último realizó la prueba con la maquina de
Hawthorn porque la suya no andaba bien, al punto de que se le cambió el
motor para el día de la competencia y debió andar Farina las primera
vueltas con la cautela que supone un "ablande".

Un
aspecto de la lucha entablada entre González y Ascari, pero llevando el
italiano una vuelta de ventaja sobre el argentino en momentos en que
este se hallaba colocado en el segundo lugar en la clasificación
general
Digamos
algo con respecto a las maquinas. Las Ferrari tienen motores de cuatro
cilindros y una potencia que oscila los 190 HP a un régimen de 6.800
revoluciones. Su peso, sin piloto anda por los 610 Kg. Las Maserati poseen
motores de seis cilindros y una potencia similar a la Ferrari pero a un régimen
de 7.500 revoluciones por minuto. Su peso fluctúa en los 580 Kg. Las
Gordini cuentan con motores de seis cilindros, peso de 540 Kg y alcanzan
los 160 HP a un régimen de 6.000. Las Cooper Bristol también tienen
motores de seis cilindros, un peso de 508 Kg y una potencia de 130 HP. La
Simca Gordini que llevó Birger es una de las ya conocidas por nosotros
con motor de cuatro cilindros y una potencia calculada en 110 HP. Estos
datos no son concretos, porque existen siempre secretos y es muy difícil
saber con exactitud, especialmente en lo que concierne a las Ferrari y
Maserati. Como se aceptará, siempre se "esconde" algo. Los ha
de tomar el lector como aproximados, y si alguno esta en poder de otros,
también nosotros hemos recogido diferentes informes al respecto. En
las sesiones de entrenamiento tuvimos la impresión de que las Ferrari
andaban muy bien y que aquel 1m49s de Ascari tenia margen apreciable.
Tanto Fangio como González aceptaron que estaban mas veloces de cuando las
vieron en Europa en la ultima temporada y, según los informes obtenidos
ello se debió en parte a que disminuyeron el peso en unos 70 kilos,
mientras que la Maserati aumentó en alrededor de 30 para robustecer su
chasis en la parte trasera. Onofre Marimón nos informó que le parecía ver
a las Ferrari con mas reacción a la salida de las curvas. Todo eso nos
llevó a aceptar que eran las mas capacitadas. Llegaban
a nuestro país mas aligeradas y habían sufrido en Europa una sola derrota,
en el cuarto Gran Premio de Francia verificado en Reims y ante la pujanza
juvenil de Jean Behra al comando de una Gordini. En la prueba de Monza
estuvo al frente González con la Maserati perdiendo lo acumulado en la
lucha cuando se detuvo en el box para reabastecerse. En
esa competencia las Ferrari salieron con toda la carga a fin de no detenerse
para reabastecimientos. En las preliminares había establecido Ascari un
tiempo de 2m05s4; en carrera el record de vuelta fue igualado entre el
campeón y González con 2m06s1. Es decir, que cuando la carga mermó por el
consumo de la Ferrari llegó a la velocidad de la Maserati. El tercer tiempo
en Monza correspondió a Manzon con Gordini: 2m06s4.
El
primer paso por la horquilla, con Ascari al frente seguido por González
y Fangio a corta distancia
Es
posible agregar otros antecedentes y consignar que en Módena estuvo González
a punto de batir a las Ferrari, pero al ser "taponado" en las
ultimas vueltas perdió ante Villoresi por apenas 4/5 de segundo en llegada
inolvidable. Pero, como decíamos, se aceptó que las Ferrari llegaron a
nuestro país mas aceleradas, sin que por ello perdieran eficiencia, cosa
que quedó ampliamente demostrada con el desempeño que les correspondió en
el Autódromo. Solamente una máquina quedó, y por el accidente ocurrido a
Farina, es decir, no imputable al desempeño de la misma. Las otras tres
llegaron en los puestos de vanguardia y solamente se les "coló" González,
merced a su capacidad y a su tenacidad sin limites. "Pensaba no parar
una sola vez y me tuve que detener en cuatro ocasiones", nos dijo al
finalizar la carrera. Las detenciones, salvo una por cambio de neumáticos,
se debieron a inconvenientes mecánicos. De acuerdo con sus declaraciones,
al comienzo se le adhirió un papel en la parrilla restándole aire al
radiador y provocando un recalentamiento. Eso, y la intensidad de la lucha
cuando pugnaba por conseguir el segundo puesto, determinaron que la máquina
levantara mucha temperatura y que Froilán se viera obligado a renunciar a
esa porfía y mantenerse en el tercer puesto.
Al
establecer González el record de vuelta en la 64ª con 1m48s7, de inmediato
Ascari recibió la orden de ir en busca del record, y fue así que hizo
1m48s6 en la 68ª, y después 1m48s4 en la 73ª. Sin entrar en comparaciones
de volantes, debemos por fuerza referirnos a la situación de González
persiguiendo a Villoresi en esa pugna por el segundo lugar. Si Gigi fue un
astro y todavía es un excelente conductor, la verdad es que los años y los
golpes mermaron aquella fogosidad suya. No obstante eso pudo resistir la
atropellada de González y hasta distanciarse, siguiendo las indicaciones
que se le hacían desde su puesto. No se trataba, entonces, de un cotejo de
hombres solamente, sino que, mas que eso, de maquinas. Los buenos tiempos
logrados por Fangio y González surgieron merced al esfuerzo tremendo de
ellos; los obtenidos por los conductores de las Ferrari, sin dejar de
reconocer las virtudes de los mismos, entre los que figura el campeón,
fueron conquistados con menor esfuerzo.

He
aquí una demostración de la imprudencia de ciertos espectadores. La
Maserati guiada por Juan Manuel Fangio pasa junto a uno que se ha colado
en la pista. Nos informaron nuestros fotógrafos que no era del oficio,
pero que andaba con una maquinita queriendo tomar notas
Es
la impresión que tuvimos ya antes de la carrera, y que se confirmó en su
desarrollo con el perfecto funcionamiento de las Ferrari. En momentos en que
Farina se había colocado tercero detrás de Fangio puede observarse se
avance en las columnas de parciales que completan estos comentarios. Con un
motor todavía en cierto modo en ablande se acercó al balcarceño y se
mantuvo allí a la expectativa hasta el momento de su deserción. Los
esfuerzos de Juan Manuel (que superó todas las previsiones en lo que atañe
a su estado físico después de tan prolongada ausencia) no consiguieron
acortar distancias con Ascari ni alejarse de su perseguidor inmediato.
Es otro detalle que nos ofreció la carrera en el cotejo de máquinas entre
las dos marcas mas directamente aspirantes a la victoria.
Si
en algún momento, y luego de todas las alternativas de detenciones, Manzon
llegó a estar segundo eso confirma lo que ya expresáramos de las Gordini. Debió
cambiar neumáticos traseros el francés y perdió ese puesto de honor. Mas
adelante, en la 68ª, se le escapó una rueda y Manzon pudo estabilizar su
maquina con visible esfuerzo y amplia demostración de sus dotes de
conductor. Una rueda, un cañito que se rompe, un diferencial que falla,
nada de eso le aconteció a las Ferrari. Es que la larga experiencia de una
organización técnica que lleva 25 años en la brega acuerda esos
resultados, la de no quedarse un coche por detalles. Porque una maquina no
es solamente un motor; es un conjunto. No sabemos si los competidores de la
Ferrari lograrán quebrar esa fortaleza granítica de una organización técnica
tan experimentada. Parece difícil al momento, y eso podría determinar que
el automovilismo deportivo mundial se viera muy perjudicado por el dominio
de la casa vencedora. El tiempo dirá. Por ahora, casi nos atreveríamos a
afirmar que en la primera prueba con puntaje para el Campeonato
Mundial la Ferrari ya lo ha conquistado. Cierto que hay mucho que
andar todavía, pero la demostración de eficiencia técnica acompañada de
excelentes conductores, entre los que se encuentra un Ascari, inducen a
mirar las cosas de tal modo. No fue, en consecuencia, un pleito de hombres
sino, mas que nada, de maquinas, aunque en el caso del vencedor justo es
reconocer que se ha llegado a la conjunción ideal; hombre y maquina. La
formula de triunfo en automovilismo deportivo, tan expuesto a todas las
contingencias mecánicas, se hizo presente en nuestro Autodromo.
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Primera
detención de José Froilan González por un inconveniente en su
motor que se subsano en breve tiempo. A esta se le habrían de
sumar tres mas, perdiendo Froilan el segundo puesto
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Si
las Maserati no pudieron igualar la línea de sus directos
oponentes, si las Gordini, en especial modo la de Manzon, quedó
por un detalle, las modestas Bristol Cooper menos aspiraciones tenían
con su escasa potencia. Estas maquinas británicas, que son en su
origen las BMW alemanas que hemos conocido aquí en tipo sport, no
han mejorado en proporción a los años transcurridos.
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Son
las mismas de hace casi 20 años, y justo es pensar en que debieron haber
experimentado el progreso que corresponde a esas dos décadas de extremada
aceleración mecánica. Por lo que hemos visto en ellas, y por lo que
sabemos de la potencia que alcanza a los 130 HP, la verdad es que no pueden
competir con las demás marcas concurrentes y que se han quedado estancadas
mientras todo el automovilismo mundial ha volado mas que corrido. La emoción,
por lo tanto, estuvo en la persecución de Juan Manuel Fangio en el segundo
hasta que al finalizar la vuelta 36ª y cruzar la raya para iniciar la 37ª
su maquina se detuvo. Antes de ello, y desde los comienzos, Fangio advirtió
que su diferencial no andaba bien, pero prosiguió porque así lo exigían
las circunstancias hasta que vimos saltar los engranajes del diferencial.
Esa es la verdad; saltaron ante los boxes. Hasta allí, lo repetimos, Juan
Manuel había superado su mismo estado físico con una voluntad y un
entusiasmo sin limites. Lo por él realizado es cosa suya. La maquina fue la
que no respondió en la medida de sus esperanzas y de las nuestras. Lo
propio puede decirse de González en lo que atañe a su carrera, con todos
los inconvenientes que significan cuatro detenciones, aunque breves. Debemos
restar una, la del cambio de neumáticos, por cuanto también hicieron lo
propio quienes le aventajaron. Es posible decir que González corrió más
que la Maserati, y que aquel 1m48s7 lo arrancó con uñas y dientes prendido
al circuito.
Detrás
suyo se ubicó la promesa que representa Michael Hawhtorn, el inglesito de
23 años que hace meses, en una correspondencia de nuestro amigo Juan Carlos
Guzzi, nos pedía que anotáramos ese nombre entre los volantes mas
destacados de la nueva generación. Por primera vez guió una máquina
especial y fue aquí en la carrera que comentamos.
Un
aspecto de la tragedia que costó varias vidas y produjo numerosos
heridos. Según la información que recogimos en el autodromo, un chico
se cruzó cuando se acercaba Farina y este, por esquivarlo con un
movimiento instintivo realizó la maniobra y su maquina se precipitó
sobre el publico.
Lo
hizo muy bien, y ya es mas que una promesa; ya dio un paso al frente.
Estudiante de ingeniería, dejó los libros para seguir el rumbo marcado por
su vocación. Puede sentirse muy satisfecho de lo realizado y lo celebramos así
como también recordamos su calidad de promesa consignada hace tiempo en
nuestras paginas merced a la correspondencia del amigo antes mencionado.
Hawthorn
precedió a Oscar Gálvez, quien realizó la carrera "que podía".
Sin adaptación a la maquina, fue mejorando sensiblemente a medida que la
prueba se desarrollaba. Ya lo habíamos dicho; no es fácil saltar de un
coche de carretera, que se domina, con el cual el volante se ha
"criado" y aparecer de la noche a la mañana siendo un pistard. Es
otro peso, otro volumen, otra potencia, un distinto frenaje, una multitud de
detalles de maquina y de escenario que obligan a un largo tiempo de
adaptación, porque Oscar tiene que "desacostumbrarse" de lo suyo
y acostumbrarse a lo nuevo. Necesitaría seguir compitiendo en pista, que es
lo que le pedían Fangio, González y la gente de la Maserati, pero Gálvez
no esta muy resuelto a marchar a Europa y proseguir. Esperaba el resultado
de estas carreras para decidirse. Es por ello que se ajustó a la mejor
conducta, serenidad, prudencia, sin ningún apresuramiento que pudiera serle
perjudicial a él y a la maquina. Si algunos adictos suyos creyeron en la
posibilidad de una victoria, eso habría significado un milagro en el caso
de producirse en carrera normal. Creemos que tuvo un excelente desempeño.
Le han aventajado tres Ferrari y un experimentado y capaz como González.
Tal es "su balance" y con alguna falla en el encendido.
Jean
Behra ha sido el que estuvo mas adelante de su equipo en la clasificación
general. No anduvo muy bien porque este muchacho, que fue cinco años
motociclista en su país y conquistó campeonatos, viene de la carrera
Panamericana, en la que ganó la etapa inicial. En la segunda se salió de
camino andando a mas de 200 kilómetros por hora. Cayó en un precipicio, con
14 metros de desnivel, y con una fortuna extraordinaria, ya que solamente se
fracturó tres costillas, se hizo una herida en la frente y se lesionó en la
nariz. Tuvieron que practicarle una cirugía estética injertándole piel de
su brazo. "Solamente", hemos dicho, y alguien expresará; "¿Le
parece poco?".
|

Las
maquinas alineadas frente a los boxes y mirando al palco oficial.
En tal actitud se ejecutaron los himnos de los países
concurrentes
|
Si,
realmente fue afortunado porque es de imaginarse lo que significa caer
de 14 metros de altura con un automóvil que va andando a mas de
doscientos horarios. Precedió a Trintignant, pero la máquina de este
la dirigió Schell en las ultimas vueltas. Y, al final, las modestas
Cooper Bristol de Barber y Brown. La de este último era la que andaba
mejor clasificada.
Largaron
16 y llegaron 9, Birger fue de los primeros en abandonar, luego de su
intenso trabajo por colocar el motor en aceptables condiciones de
funcionamiento. Resulta inadmisible que el equipo Gordini haya traído
esa litro y medio en las condiciones en que llegó al país. Si ya la
pobrecita era la menos potente, correspondía que estuviera lo mas
afilada posible.
|
Pablo
Birger, su hermano y unos amigos de mucha voluntad trabajaron denodadamente
para colocarla en condiciones, pero había mucho que arreglar y no hubo ni
tiempo ni material para ello. Y no anduvo. Menditeguy tuvo un desperfecto en
la caja luego de haber estado al frente de las mismas, y a Schwelm Cruz, con
la Cooper Bristol, se le rompió la punta de eje. De las otras deserciones ya
hemos hablado. Por
el momento, pues, nos ha quedado la sensación de una superioridad manifiesta
de las Ferrari y tenemos la impresión del esfuerzo realizado por González y
Fangio con las Maserati. El tiempo dirá si estas pueden acercarse a aquellas,
y eso se verá en el transcurso de la temporada europea. Si la formula del
triunfo en automovilismo es hombre y maquina, la Ferrari contó con eso y dio
un firme paso al frente en la conquista del nuevo titulo a que aspira.
|

FELICITACIONES:
Al tiempo que nuestro primer magistrado. el General Juan Perón hace
entrega a Alberto Ascari del hermoso trofeo por el conquistado, lo
abraza afectuosamente, expresándole las felicitaciones del caso, lo que
agradece el magnifico corredor italiano visiblemente emocionado. Alcanza
a verse la guirnalda que adorna al triunfador del Gran Premio de la
Republica Argentina, primera prueba con puntaje del Campeonato Mundial
de 1953.

Farina
y Villoresi se adelantan a Felice Bonetto, cuya Maserati no le anduvo
bien, siendo la primera de esa marca en detenerse definitivamente. Su
piloto se abre para dar paso a las veloces Ferrari, que acusaron regularísimo
y eficiente funcionamiento.

En
algunos pasajes de la carrera Bonetto y Oscar Gálvez corrieron
apareados, hasta que este ultimo, que realizó una medida carrera, se
adelantó.

Instante
en que Robert Manzon pierde una rueda de su Gordini y con gran habilidad
consigue estabilizar la maquina. En un momento de la carrera el francés
estuvo segundo.

Pujante,
tenaz y con esa habilidad tan suya, José Froilan González pasa una
curva del escenario en el que se realizó la prueba. No tuvo suerte el
arrecifeño porque su maquina se detuvo cuatro veces. El puesto obtenido
por el es producto de su voluntad ilimitada.

El
servicio técnico de Pirelli controló la presión de los neumáticos y
aconsejó los que debían usarse de acuerdo con la temperatura ambiente
y la de la pista

Juan
Manuel Fangio observando el motor de la Maserati de seis cilindros que habría
de dirigir. No estuvo allí el inconveniente sino en el diferencial del
que saltaron los engranajes en plena recta y frente a los boxes.

Schwelm
Cruz con la Cooper Bristol y Pablo Birger con la Simca Gordini de litro
y medio en los comienzos de la competencia. Pronto debieron desertar por
inconvenientes de carácter mecánico. Además poco podían hacer con
esas maquinas de escasa potencia.

Desfilan
las banderas de los países concurrentes llevadas por los mecánicos de
los equipos. Al frente va Bernardo Pérez con la argentina.

El
ingles John David Barber, conductor de una modesta Cooper Bristol espera
el momento de marchar hacia la partida

En
contados segundos y con trabajo sincronizado se le cambia a Ascari el
rodado trasero en la vuelta 65, sin que pierda la vanguardia en la
carrera

José
Farina llega a los puestos de reabastecimiento ayudado por sus
colaboradores. Salió ileso del desgraciado accidente que significó una
verdadera tragedia, imputable a la imprudencia de los espectadores
Gran
Premio de la Republica Argentina 1953
Circuito de Buenos Aires de
3.912 metros . Recorrido Total 379.460 Km - 18/01/1953
1
|
Alberto
Ascari
|
Ferrari
500
|
3h01m04s6
|
97v
|
2
|
Luigi Villoresi
|
Ferrari
500
|
3h01m36s3
|
96v
|
3
|
Jose Froilan
Gonzalez
|
Maserati
A6GCM
|
3h02m19s2 |
96v
|
4
|
Michael Hawthorn
|
Ferrari
500
|
3h02m33s5 |
96v
|
5
|
Oscar Galvez
|
Maserati
A6GCM
|
3h02m48s1 |
96v
|
6
|
Jean Behra
|
Gordini
16
|
3h01m10s0 |
94v
|
7
|
M. Trintignant /
Harry Schell
|
Gordini
16
|
3h01m07s1 |
91v
|
8
|
John Barber
|
Cooper
Bristol T23
|
3h01m40s6 |
90v
|
9
|
Alan Brown
|
Cooper
Bristol T20
|
3h02m48s6 |
87v
|
Promedio
del ganador: 125.747 Km/h
|
RV
|
Alberto Ascari
|
Ferrari
500
|
1m48s4
129.930 Km/h
|
No
finalizaron
| Robert Manzon |
Gordini 16 |
Perdió
una rueda |
| Juan Manuel Fangio |
Maserati A6GCM |
Diferencial
|
| Felice Bonetto |
Maserati A6GCM |
Transmisión |
| Giuseppe Farina |
Ferrari
500 |
Accidente |
| Carlos Menditeguy |
Gordini
16 |
Caja de cambios |
| Pablo Birger |
Gordini
15 |
Corona |
| Adolfo Schwelm Cruz |
Cooper Bristol T20 |
Perdió una rueda |
Clasificación
| 1 |
Alberto Ascari |
Ferrari
500 |
1m55s4
|
| 2 |
Juan Manuel Fangio |
Maserati
A6GCM
|
1m56s1 |
| 3 |
Luigi Villoresi |
Ferrari
500 |
1m56s5 |
| 4 |
Giuseppe Farina |
Ferrari
500 |
1m57s1 |
| 5 |
Jose Froilan Gonzalez |
Maserati
A6GCM |
1m58s5 |
| 6 |
Michael Hawthorn |
Ferrari
500
|
1m59s4 |
| 7 |
Maurice Trintignant |
Gordini
16
|
2m00s2 |
| 8 |
Robert
Manzon |
Gordini
16
|
2m00s9 |
| 9 |
Oscar Galvez |
Maserati
A6GCM
|
2m01s3 |
| 10 |
Carlos
Menditeguy |
Gordini
16
|
2m01s8 |
| 11 |
Jean
Behra |
Gordini
16
|
2m02s6 |
| 12 |
Alan
Brown |
Cooper
T20 Bristol
|
2m03s2 |
| 13 |
Adolfo Schwelm Cruz |
Cooper
T20 Bristol
|
2m03s7 |
| 14 |
Pablo Birger |
Simca
Gordini 15
|
2m03s8 |
| 15 |
Felice Bonetto |
Maserati A6GCM
|
2m04s2 |
| 16 |
John Barber |
Cooper T23 Bristol
|
2m06s8 |
Perfiles
de Argentina 1953

Ferrari
500

Maserati
A6GCM 
Gordini
T16 
Cooper
T20 
Gordini
T15
|
|