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Gran
Premio de Argentina 1957
Lo
previsto
Por
Federico Kirbus
Revista
El Grafico Nro 1949. Enero de 1957 |
Después
del
empuje inicial de las Lancia Ferrari, las Maserati de Fangio y Behra
tomaron la punta del V Gran Premio de la Republica Argentina,
venciendo el astro argentino a promedio record. Llegaron todas las
Maserati, pero solamente dos Ferrari del equipo oficial.

La
emoción previa a
toda carrera llega a su punto culminante en el momento en que se baja
la bandera a cuadros. Catorce maquinas son las que arrancan y el rugir
de 4.000 HP ensordece al publico congregado en este lugar. Behra,
Castellotti y Fangio -los tres principales protagonistas de la prueba-
se destacan en la punta.
Es curioso cómo de un
año a otro pueden invertirse diametralmente las
posiciones de dos equipos como Maserati y Ferrari. Los aficionados han de recordar en una nota aparte
damos también cuenta de ello que durante los
entrenamientos el año pasado Maserati trataba de llegar
al rendimiento de los Lancia con el empleo de una mezcla
de carburante común con nitrometano, que tiene la
característica de liberar en el momento de la
combustión cantidades de oxigeno, las cuales producen el mismo efecto que si el motor succionara un volumen de
aire mayor que el que podría absorber normalmente. Dado
el hecho que la potencia del motor depende de la cantidad
del aire absorbido de ahí los compresores,
el empleo de combustibles oxigeno-portantes como el
nitrometano o nitrobenzeno resultan de un marcado
incremento de rendimiento en relación a los carburantes
que dependen exclusivamente del oxígeno ambiente. Sin
embargo, debido al elevadísimo costo del nitrometano (250
pesos el litro) y el principio de que el uso de tales
carburantes contradice el espíritu del motor aspirado,
no han sido llevadas adelante las pruebas con los mismos.
Ello no obstante, Maserati
- insistimos ensayó el año pasado en los
entrenamientos para el G. P. República Argentina una
mezcla que contenía cierto porcentaje de nitrometano. El
resultado de este intento fue que el día sábado de la
clasificación tanto Moss como Menditeguy agujerearon
pistones, siendo Jean Behra el único integrante del
equipo Maserati que pudo asegurarse un puesto en la
primera fila. La situación
parece haberse volcado en favor de Maserati, pues ahora fue Ferrari quien insistió con carburantes que
contenían nitrometano, con el propósito de obtener un
rendimiento satisfactorio en los motores. inexplicablemente los motores Lancia V8 no
llegaban este año al rendimiento que arrojaron el año
pasado. En ese entonces las Lancia llegaban al final de
la recta principal a 8.400 r.p.m. en 5ta marcha, y
ahora evidentemente no se pudieron superar las 8.100
revoluciones. Aunque la diferencia parezca ínfima,
estas 300 r.p.m. se traducen en la práctica en casi
8 Km/ph. menos. De
ahi que las Lancia - Ferrari no hayan podido llegar a los
mismos tiempos que el año pasado.
A pesar de ello, era
de suponer que Ferrari no utilizaría de ninguna manera
durante la prueba en sí una mezcla con contenido de
nitrometano, porque una cosa son algunas pocas vueltas de
entrenamiento y otra es exigir de los motores resistir 3
horas en condiciones tan extremas
La
situación, en resumen sufrió un cambio fundamental
desde el año pasado a este: si en 1956 fueron 3 Lancia y
una Maserati que se ubicaron en primera fila, esta vez
fueron 3 Maserati y una Lancia que obtuvieron
puestos en la hilera de vanguardia. Con su Maserati, Moss
marcó el sábado l42 "6 (l87,275 Km/ph.),
quedando a sólo l/10 del tiempo establecido el año
pasado por Fangio con Lancia. Es posible que también
Carlos Menditeguy hubiese podido bajar su tiempo en 1
segundo para desalojar a Castellotti de la primera fila
de no haber realizado sus vueltas de clasificación con
tanque lleno. No
era de extrañar que Maserati se hallara completamente tranquilo ante esta evolución que tomaban las cosas.
Maserati tenía, además, a su disposición un excelente
equipo integrado por Fangio, Moss, Behra y Menditeguy.
Nos atreveríamos a aseverar que pocas veces llegó a
constituirse un team de valores tan sobresalientes como
en el presente caso, aunque por otra parte debe
destacarse como detalle curioso que ningún italiano
integraba esta escuderia peninsular.
La
desgracia de Ferrari
Ferrari no estaba tranquilo. Las
maquinas no parecían rendir en la forma esperada.
Además había 6 coches a disposición de 8 volantes, dos
de los cuales tenían forzosamente que ser eliminados. Ello
originó una pugna entre los pilotos que integraban la
escudería Ferrari, puesto que cada uno trataba de marcar
un tiempo que le permitiese tomar parte en la prueba. No existían dudas acerca de la participación de
Castellotti, Collins. Musso y Hawthorn, que
tuvieron durante la clasificación un desempeño muy
parejo, pero en cambio no se sabia cuál de los 4
volantes restantes de Ferrari quedaría eliminado.
González,
De Portago, Perdisa y von Trips habian marcado los
tiempos subsiguientes con Ferrari y se suponía con buena
razón que los dos últimos quedarían en los boxes para
hacerse cargo de cualquier máquina del equipo si tal
resultara necesario aunque en la práctica De Portago fue reemplazado por
Perdisa.
Además de los teams oficiales de Ferrari
y Maserati se contaba con la concurrencia de la Scudería
Centro-Sud, integrada por Harry Schell, Giorgio
Scarlatti, Joaquin Bonnier y Alejandro de Tomaso. A
disposición de estos tres pilotos se hallaban dos
Maserati modelo 1956 y una maquina Ferrari 2 litros,
confiada a de Tomaso. Por fin teníamos a Luigi Piotti
con una Maserati particular, relativamente nueva.
Habiendo visto correr a las Ferrari y las
Maserati sobre pista seca tanto como bajo la lluvia nos había impresionado mejor esta última. Se tenía mejor,
requería menos correcciones de volante y aceleraba más
briosamente que aquéllas. Ferrari, además de tener
dificultades con la carburación y el rendimiento motriz
en general, tuvo otro problema: el de la suspensión
delantera Un poco pesimista, nos confiaba Hawthorn el día antes de la carrera: Ojalá llueva mañana. Aunque
las Maserati se tienen muy bien en pista mojada tengo por
lo menos la oportunidad de tirarme mantenerme detrás de
aquéllas.
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Las primeras vueltas
de la carrera, sin embargo, eran bastante halagadoras
para el equipo Ferrari. Moss rompió en la mismísima primera vuelta el pedal del acelerador, teniendo que
detenerse en el box, donde perdió 13 minutos y con ello
toda la chance. Behra iba al frente, pero a poca
distancia le seguía Castellotti, luego Fangio e
inmediatamente otra Ferrari: la de Hawthorn, con Schell,
Perdisa y Musso en los puestos subsiguientes. En la 3ra vuelta pasó al frente
Castellotti para mantener esta posición hasta la 8va,
siendo desalojado nuevamente por Behra, quien en la 13ra
vuelta tuvo que ceder por su parte ante el empuje de
Peter Collins.
La
primera media hora de carrera se realizó a promedio elevadísimo. En la vigésima vuelta, y cuando Collins iba
al frente, el promedio superaba los 130.300 Km/ph. |
En la
25ta vuelta, no obstante, las ambiciones del británico
se habían esfumado cuando tuvo que detenerse en el box
por rotura del embrague.
Dificultades en la transmisión
fueron el mal característico de la Ferrari en esta
jornada, pues 5 circuitos más adelante se detuvo Musso
por la misma razón. Nuevamente poco después se retiró
Mike Hawthorn, evidentemente por fallas en la
transmisión. En el transcurso de sólo 10 vueltas habían quedado fuera de carrera 3 Ferrari, y solamente
Castellotti seguía acosando a Fangio y a Behra desde el
4to y luego desde el 3er. puesto.
Cesare
Perdisa se había mantenido hasta ese momento en el 8vo
lugar, a bastante distancia de los punteros. No era de
sorprenderse que ante esta situación la dirección del
equipo Ferrari indicara a Collins hacerse cargo de esta
máquina, en la esperanza de que el inglés pudiera
reconquistar algo del terreno perdido. Pero aun la
habilidad de un Collins no bastó para dar alcance a las
máquinas que le precedían, por el sencillo hecho de que
las Ferrari caminaban notablemente menos que las
Maserati. Tanto era así que Fangio le sacaba a
Castellotti por vuelta entre 5 y 7/10 de segundo de
ventaja, no obstante que el italiano era posiblemente el
hombre más veloz y más regular de la Ferrari
Aun antes
de promediar la prueba, José Froilán Gonzalez cedió su
máquina a De Portago, quien 1a manejó muy bien hasta el
final, ocupando con ella el 5to lugar. A esta altura volvió a cobrar
emoción la carrera, porque varios pilotos se detuvieron
para cargar combustible. Tal el caso del sueco Bonnier,
quien condujo su máquina en forma muy tranquila y
bastante veloz. En la vuelta 57ma se detuvo también Carlos
Menditeguy para cargar combustible, y lo mismo hizo
Collins con la máquina número 18,
originalmente de Perdisa. Aprovechando la circunstancia
se hizo cargo de la misma el alemán von Trips, quien la
llevó hasta el final. El promedio
ascendía en la 50ma vuelta
a 130,400 Km/h., que representa una marca bastante
elevada considerando que Fangio y Behra se hallaban muy
distanciados de sus mas inmediatos perseguidores. Veinte
vueltas más adelante el promedio experimentó un nuevo
incremento, siendo de 130,475 Km/h.
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Poco
después de haberse detenido Behra hizo lo propio Fangio, sin perder por
ello la punta. El incidente se produjo a poco del final para reabastecer
la maquina "por las dudas"
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En la vuelta
76 se
produjo el muy afortunado accidente de Castellotti. El
italiano, como ya queda expresado, venia persiguiendo a
Behra y Fangio en forma tenaz, siendo el único
competidor a parte de los dos citados que se hallaba aún
en la misma vuelta, pues Menditeguy ya había perdido un
circuito. En la curva de Ascari se le desprendió la
rueda trasera izquierda a Castellotti, perdiendo éste el
control sobre su maquina. La misma fue a parar sobre la
franja de pasto, sin que el piloto sufriera daño alguno. Automáticamente Menditeguy avanzó al 3er puesto
después de haber realizado una carrera inteligente, sin
apremiar su máquina demasiado al principio. Digno de
mención es también el desempeño de Harry Schell, quien
en ningún momento mostró rasgos de cansancio sino, muy
al contrario, fue siempre el activo y dinámico Harry Schell que conocemos desde hace
años.
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Este V
Gran Premio de la República Argentina no merece,
creemos, comentarios muy profundos para analizar lo
sucedido. Fue en todo momento neta la superioridad y
especialmente el aguante mecánico de las Maserati, tanto
que todas las máquinas de esta marca que largaron
llegaron al final, y solamente 2 de las 6 Lancia-Ferrari
que iniciaron la prueba pudieron resistir las 3
horas. Este es un índice elocuente del rendimiento que
alcanzaron en los últimos meses las Maserati. Fangio y
Behra no se vieron en ningún apuro desde el momento en
que se retiró Collins en la 25ta vuelta, aunque no deba quitarse
méritos a la performance de Castellotti.
De los
demás pilotos cabe destacar el excelente desempeño de
De Portago, Collins, Von Trips,
Perdisa -muy tranquilo - Bonnier -piloto regularísimo- y
de Tomaso quien en su primer Grand Prix realizo una exhibición linda aunque
dejándose llevar a veces por su ímpetu.
De todas maneras su desempeño con una Ferrari
antigua, de solo 2 litros de cilindrada, fue digno de
mención. Stirling Moss tuvo pésima suerte, quedándole
como único consuelo el de haber conquistado el record de
vuelta con l44"7 a 134,532 Km/ph. en el 75to
circuito. Es la vuelta más veloz alcanzada en carrera en
el circuito número 2 del Autódromo a través de cinco
disputas del Gran Premio República Argentina, realizado
esta vez en un marco magnifico ante un público no muy
numeroso, pero con una organización perfecta que nos
pone en condiciones de expresar haber asistido a una
carrera digna de su jerarquía. Ni el desagradable incidente ocurrido en
los boxes, cuando un mecánico de la Ferrari se vio en
la necesidad de arrojarle la bandera colorada a Perdisa
sobre el capot para instarlo a detenerse, suceso que
habla de la falta de respeto reinante en este equipo para
con las órdenes que se imparten desde el box; ni este
incidente insistimos pudo empañar el
brillo de la jornada. Para Fangio significa este triunfo
su cuarta victoria en el Gran Premio de su país y a la
vez el conseguido con mayor facilidad. No por ello deja
de brillar la calidad del eximio volante balcarceño
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En
una maniobra muy oportuna el arrojado piloto francés Jean Behra tomo la
punta a poco de largarse el V Gran Premio de la Republica Argentina,
seguido de Castellotti y Fangio.

Exactamente
15 minutos antes del final de la prueba se detiene sorpresivamente Jean
Behra en su box, donde se refresca y cambia las antiparras mientras los mecánicos
atienden la maquina.

Desde
un principio Harry Schell imprimió fuerte velocidad a su maquina, una
Maserati de modelo anterior al de las maquinas del equipo oficial. El
trompo que realizo en la entrada del mixto le costo solamente unos pocos
segundos.

También
Charles Menditeguy experimento un trompo apenas iniciada la prueba. Empezó
a correr a tren moderado para ir luego imprimiendo mas velocidad
a su marcha para llegar 3ero en esta primera prueba puntable del
Campeonato del Mundo 1957.

Castellotti,
Behra, Fangio y Hawthorn sorprendidos por la cámara al tomar la horquilla
de la entrada

El
mecánico de la Ferrari le esta haciendo señales a Castellotti (que pasa
en estos momentos frente al box) acerca de quienes lo siguen

Con
una Maserati de modelo antiguo, perteneciente a la escudería "Centro - Sud", el sueco Joaquin Bonnier ocupo el 7mo lugar.

Hasta
la vuelta 25 Collins iba al frente, aunque perseguido muy de cerca por
las Maserati, Moss, Fangio, Behra y Piotti son los hombres que siguen al
numero uno de Ferrari en esta pasada por el mixto.
Gran
Premio de la Republica Argentina 1957
Circuito de Buenos Aires de
3.912 metros . Recorrido Total 391.236 Km -
13/01/1957
1
|
Juan Manuel Fangio
|
Maserati 250F1
|
3h00m55s9
|
100v
|
2
|
Jean Behra
|
Maserati 250F1
|
a18s3
|
100v
|
3
|
Carlos Menditeguy
|
Maserati 250F1
|
|
99v
|
4
|
Harry Schell
|
Maserati 250F1
|
|
98v
|
5
|
J.Gonzalez - A.de Portago
|
Lancia
Ferrari D50
|
|
98v
|
6
|
Collins - Perdisa - Von Trips
|
Lancia
Ferrari D50
|
|
98v
|
7
|
Joachim Bonnier
|
Maserati 250F1
|
|
95v
|
8
|
Stirling Moss
|
Maserati 250F1
|
|
93v
|
9
|
Alejandro de Tomaso
|
Ferrari 500
|
|
91v
|
10
|
Luigi Piotti
|
Maserati 250F1
|
|
90v
|
Promedio
del ganador: 129.740 Km/h
|
RV
|
Stirling Moss
|
Maserati 250F1
|
1m44s7
134.510 Km/h
|
No
finalizaron
| Eugenio Castellotti |
Lancia Ferrari D50 |
-
|
| Mike Hawthorin |
Lancia Ferrari D50 |
Caja
de
cambios |
| Luigi Musso |
Lancia Ferrari D50 |
Caja
de
cambios |
| Peter Collins |
Lancia Ferrari D50 |
Caja
de
cambios |
Clasificación
| 1 |
Stirling Moss |
Maserati 250F1 |
1m42s6
a
137.275 Km/h |
| 2 |
Juan Manuel Fangio |
Maserati 250F1 |
1m43s7 |
| 3 |
Jean Behra |
Maserati 250F1 |
1m44s0 |
| 4 |
Eugenio Castellotti |
Lancia Ferrari D50 |
1m44s2 |
| 5 |
Peter Collins |
Lancia Ferrari D50 |
1m44s6 |
| 6 |
Luigi Musso |
Lancia Ferrari D50 |
1m44s8 |
| 7 |
Mike Hawthorn |
Lancia Ferrari D50 |
1m44s8 |
| 8 |
Carlos Menditeguy |
Maserati 250F1 |
1m45s1 |
| 9 |
Harry Schell |
Maserati 250F1 |
1m46s4 |
| 10 |
Jose Froilan Gonzalez |
Lancia Ferrari D50 |
1m46s8 |
| 11 |
Cesare Perdisa |
Lancia Ferrari D50 |
1m48s6 |
| 12 |
Alessando De Tomaso |
Ferrari 625 |
1m56s1 |
| 13 |
Jo Bonnier |
Maserati 250F1 |
1m58s2 |
| 14 |
Luigi Piotti |
Maserati 250F1 |
1m58s2 |
Perfiles
de Argentina 1957

Maserati
250 F1

Ferrari
Lancia D50
|
|