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Historias del automovilismo argentino


Road test de autos argentinos

Gran Premio de Argentina 1974

 

Dos horas para aplaudir, dos minutos para llorar

 

Por Carlos Thiery

Revista El Grafico Nro 2832. Enero de 1974

 

Una actuación excepcional. Un triunfo que era indiscutible. Carlos Reutemann confirmó en su tierra que está entre los mas grandes del mundo ...

 

Gran Premio de Argentina 1974

Ultima vuelta del Gran Premio. Sin una gota de nafta, el BT44 pisa el césped a la entrada del mixto. La toma dinámica casi tocando el casco de Reutemann. La gloria, el triunfo, se escapan

Docenas de veces nos preguntaron "¿Cuándo va a ganar Reutemann?", exigiendo de algún modo que las respuestas contuvieran una fecha precisa.

Naturalmente, nunca fue posible entregarla y en cada ocasión el autor de la pregunta pareció quedarse con la sensación de habernos derrotado. Sin embargo, en el "Grand Prix de la República Argentina" fue el mismo piloto quien se encargó de dar a todos cuantos se interesaron por su futuro una de las respuestas más concluyentes que podíamos esperar. Punteó durante 50 de las 53 vueltas que compusieron la carrera.

Logró sobre el segundo una diferencia sobrenatural (casi 28") de la que no hay antecedente en la memoria tratándose de la vanguardia en una carrera puntable de F-1, llevó de paseo a los mejores autos y a los mejores pilotos del mundo durante el 95% de la carrera, y aun corriendo el riesgo técnico de estrenar un auto pudo darse con cierta comodidad el inesperado lujo -inesperado para nosotros- de tomar hasta un segundo y fracción de ventaja por vuelta sobre el pelotón que lo perseguía. Faltando apenas media vuelta, y pocos metros después de entregarle la punta

a Denny Hulme, Reutemann y su flamante BT-44 se detuvieron definitivamente en la entrada del mixto provocando la melancolía de casi 100.000 espectadores. Las repletas tribunas habían tenido dos horas para aplaudirlo y dos minutos para llorar sinceramente esa injusticia deportiva. Así Reutemann nos colocó a todos mucho más cerca de la reacción sentimental que del análisis frío, maduro y atinado. Seguramente muchos hubieran considerado menos doloroso a ese abandono brutal, de haberse producido a las 15 o 20 vueltas de carrera. Sin embargo, ahora, después del dolor, posiblemente hayamos establecido que hubiera sido exactamente igual de injusto, elocuente y dramático. A las 15 ó 20 vueltas de carrera el único que podía ganarle a Reutemann -como le ganó finalmente- era su propio auto en el caso de romperse. Hasta los expertos cronistas europeos se esforzaban vanamente por rastrear en sus completos archivos mentales el recuerdo de alguna "paliza" semejante. Y por fin, tanto una cosa como otra demuestran -éste quizás deba ser el balance argentino de la carrera- que el auto y el piloto están no solamente en condiciones de ganar cualquier carrera, sino incluso de aspirar con muchos fundamentos al campeonato mundial. Si el auto se quedó sin nafta -como anunciaron en el box de Brabham- o si el motor se rompió luego de marchar solo con 7 de sus 8 cilindros -como pareció escucharse desde el césped- es una minuta sin importancia, aunque duela mucho más porque la falla se produjo en las últimas dos vueltas y justamente aquí, en la Argentina. Si el defecto -sea cual haya sido- tuvo que ver o no con el desprendimiento de la toma dinámica puede, en cambio -y en caso de confirmarse la relación-  admitir que se discuta si convenía o no detener el auto en los boxes para sustituir el elemento suelto. Pero de cualquier forma, nada de eso evita señalar a Reutemann y al Brabham BT-44 como la pareja más demoledora de la carrera, y en apariencia, del futuro cercano.

 

Gran Premio de Argentina 1974

¡¡Largada!! Quemando gomas se inicia el Grand Prix argentino frente a una cadena de tribunas repletas.

 

Hay detrás de esa afirmación una serie de certificados. Por de pronto, es prácticamente seguro que Reutemann se preparó -durante sus cortas sesiones de práctica- el auto justo para el circuito. Muy probablemente haya elegido los compuestos de caucho ideales para sus cuatro neumáticos y los mejores paras de engranajes para las cinco marchas de su caja de velocidades. EL PILOTO ARGENTlNO CAMBIABA EN SITIOS ABSOLUTAMENTE DISTINTOS A TODOS LOS DEMÁS: por ejemplo, iba desde la chicana hasta la entrada al mixto en el mismo cambio, cuando todos sus rivales movían allí una o dos veces la palanca. Y al margen de que es casi imposible no asociar esa abismal diferencia a la impresionante ventaja que tomó durante la carrera, todo demuestra además que hay en Reutemann un exquisito y eficaz piloto de pruebas, cuya inteligencia lo habilita para no tener rivales -ahora que se retiró Stewart- en esa carrera invisible y complicada que se disputa desde el jueves hasta el sábado, es decir, cuando se prueba, se ensaya y se cambia, tratando de lograr la mejor combinación en suspensión, neumáticos y cajas de velocidades.

Sumado a eso la magnifica largada que realizó (dos veces buena porque lo ubicó inmejorablemente en la fila india y lo cubrió de cualquier roce típico del pelotón central, como el producido por los dos Shadow), el inteligentísimo manejo de los tapones (siempre, al mejor estilo Stewart, pasaba a los rezagados entrando a las zonas lentas y allí se los dejaba a Hul me), más su muy fugaz aparición en la pista el día sábado (ya que usó la falla del Brabham para ocultar a todos sus rivales la verdadera capacidad de su auto, con muchísima habilidad y razón), acreditan a la Argentina, tras cuatro años de experiencia en Europa, a un piloto que perfeccionó hasta el limite posible su picardía natural, su capacidad innata para no dar ventajas y su sensibilidad, su olfato, su ciencia para conseguirlas en cualquier rincón de las reglas legales del juego. 

 

Gran Premio de Argentina 1974

El niño terrible se dio el gusto de puntear. James Hunt encabezó la carrera en la primera vuelta. Pero se pasó en la frenada entrando al mixto y ahí está en el pasto. Pasan Hailwood, Ickx, Hulme y Pace ...

 

Entonces soslayando la pena producida por el abandono, hemos comprobado a través del análisis que tanto auto como piloto están en condiciones de ganarle a la crema de la F-1 y hasta de darle baile. Que Reutemann es -evidentemente, después de lo visto el domingo- uno de los probadores más eficaces tomando en cuenta a los ases de dos o tres generaciones automovilísticas. Y que el piloto argentino ya es todo un industrial de la experiencia. A nuestro juicio están dadas todas las respuestas posibles para quienes pregunten cuándo va a ganar... Porque está visto que ganar o abandonar es una simple contingencia colgada de un hilo invisible, dependiente de que haya tres litros más en el tanque, derivada de un tornillo bien o mal apretado... 

Si Reutemann corrió el domingo pasado casi sin una letra de publicidad en su auto, esperando demostrar a lo largo del Grand Prix argentino que su Brabham será durante 1974 una buena cartelera, las sucesivas carreras del campeonato -de confirmarse esto- también demostrarán, con la aparición de patrocinadores, que teníamos razón...

Es posible que sus perseguidores iniciales (Peterson, Hailwood, Ickx, Hulme, Pace) hayan creído en las primeras vueltas que Reutemann había decidido forzar su motor durante los primeros giros sólo para darle una breve satisfacción a las tribunas. Al menos se miraban constantemente en el mixto, se marcaban a presión en las frenadas y trataban de no perder contacto entre sí como si el argentino fuera a disminuir obligatoriamente la presión sobre su acelerador. Cuando el pelotón de perseguidores abrió el juego y liberó el permiso para cazar al puntero, ya había perdido casi 16 segundos y entrando en la zona de los primeros tapones -magistralmente usados por Reutemann- tuvo la certeza de que el puntero era inalcanzable, En efecto, el BT-44 llegó a tomar 27,4 segundos de luz (algo inusual en carreras Grand-Prix) cuando empezó a tambalear el -sombrero de su toma dinámica, la que hace entrar el aire a presión en la trompeta de los inyectores. 

 

Gran Premio de Argentina 1974

 

Gran Premio de Argentina 1974

PRINCIPIO Y FINAL: La foto de arriba muestra la posición correcta de la toma dinámica en el BT44. Abajo, cuando ya esta próximo el desenlace que enmudeció a las tribunas. La suerte esta echada. Reutemann será el ganador sin laureles del Gran Premio. La producción mas brillante desde su llegada a la Formula 1

A sus espaldas viajaban Hulme aparentemente conforme con el segundo puesto: el box McLaren le ordenó acelerar quizá algo tarde -al comenzar el tercer tercio de carrera- y por riesgosa suprimió la directiva cinco giros más tarde. Niki Lauda, en el tercer puesto pudo tener grandes posibilidades de alcanzarlo si el jefe de equipo Ferrari hubiera permitido que Regazzoni se "chupara" con su coequipier, pero lo detuvo inmediatamente después de que pasara Hailwood y de asegurarse así la posición tres y la posición cuatro. Estas Ferrari -los primeros modelos monocascos hechos en Maranello- parecen doblar mucho más que sus antecesoras y ambos pilotos dan la sensación de sentarse en ellas con mucha madurez. Lauda puede considerarse sorpresa, pero el trabajo de Regazzoni escapaba de toda previsión. Después de andar por el pasto en la confusión inicial del primer curvón y de hacer un trompo, quedó en 18º lugar y remontó con una potencia, una seguridad y una eficacia que realmente nadie esperaba A nuestro juicio el box Ferrari se equivocó al no ordenar la unión de sus autos, que en esas condiciones seguramente hubieran alcanzado -y tal vez superado- a Hulme. Así hubieran ganado la carrera. Pero ante la abrumadora ventaja de Reutemann hicieron con bastante lógica la jugada segura.

Hulme, viejo zorro, es una cosa seria manejando Tan grande fue su efectividad como su aparente falta de personalidad dentro del McLaren. Visto de cerca en la chicana y los mixtos quedó bien en claro que extrajo de su auto todo, absolutamente todo lo que se podía extraer Anduvo en el límite desde la primera a la última vuelta sin cometer el más mínimo error y aprovechó el abandono de Reutemann como consecuencia natural de esa rara pero rendidora polenta que lo alejó de sus perseguidores. "El viejo zorro" ganó sin Iucha por la punta, aunque demostrando la certeza de Jackie Stewart al repetirnos tantas veces: "...Cuando uno menos lo espera, Hulme pasa a nuestro lado y está en punta..."

Detrás de él se clasificaron las dos Ferrari recién estrenadas, en cuarto lugar Hailwood con un McLaren muy bien manejado y puesto a punto pero sin posibilidades de combatir por la vanguardia. Luego Beltoise quien recién sobre la largada pudo solucionar el problema en la bomba inyectora que le impidiera lograr una buena afinación del chasis, de tal modo que si el auto dobló siempre muy fuerte eso se debió exclusivamente a las muñecas y no a los fierros. (Aparte, no tuvo colaboración de sus coequipiers Migault y Pescarolo, quienes se quedaron en las primeras vueltas. Al margen: ¡Qué bien vira Pescarolo!). Y el sexto, el último en cosechar puntos, fue Depailler, que sumó una unidad con su sexto puesto. Su coequipier Scheckter deseó que el equipo pudiera sumar tres puntos entre Argentina y Brasil, lo que parece bastante lógico. 

 

Gran Premio de Argentina 1974

Sin espectacularidad. sin maniobras emocionantes pero con terrible efectividad, Denny Hulme tenia el segundo puesto asegurado. Faltando media vuelta abandonó Reutemann y el "viejo zorro" ganó la carrera ... Nueve puntos para el y para McLaren.

 

Uno y otro andan sobre los cordones, pero no rinden en el cronómetro, de tal forma que muy posiblemente los Tyrrell extrañen la excelencia de la puesta a punto que les daban Stewart y Cevert Algo parecido le pasó a Peterson (retrasado en carrera al desprendérsele parte de la caja) quien hizo el mejor tiempo en clasificación con mucho, con demasiado esfuerzo, como subrayando que tanto él como Ickx (detenido en boxes para cambiar una rueda) lucharon más con las barras de torsión que con la pista y los rivales. El retraso de Fittipaldi, la autoeliminación de los dos Shadow en el trompo de la primera curva, y el viaje de James Hunt hacia el paisaje al entrar en punta a los mixtos (muy buena calificación en manejo, lo mismo que para el joven Stuck y Jochen Mass) no privaron sin embargo a la carrera de ningún elemento capaz de hacerle perder interés o emotividad. Dolorosamente, los argentinos comprobamos que más vale puntear en el último metro de carrera que encabezar la fila india durante 50 vueltas con ventajas siderales Y sin embargo, tras la tristeza provocada por el abandono de Reutemann, 100.000 personas se retiraron del Autódromo satisfechas por el balance, contando las horas que faltan para el GP de Brasil, acongojadas por esos dos minutos que tuvieron para llorar, pero fortalecidas por aquellas dos horas dedicadas nada más que a aplaudir...

Carlos Thiery

Notas: Gerardo Barthe

Sueños y realidades de un domingo para la historia

Unas veces se confunden. Otras se chocan. El sueño y la realidad pueden ser iguales. Lo consiguieron el domingo hasta las seis y cinco de la tarde. Reutemann primero, por escándalo. Así como pocas veces se va ganando una carrera. Sin que nadie pueda dudar del triunfo final. Era el sueño y la realidad, los dos en uno, mezclados, unidos. Hasta las seis y cinco de la tarde. Ahí se terminó todo; el sueño siguió quedando allí, en ese rincón donde siempre lo guardamos. La realidad nos pegó un cachetazo... De todas maneras -como suele suceder- el cachetazo sirve para el futuro. Y el futuro de Reutemann ahora es brillante: porque tiene un auto de punta, capaz de competir con cualquiera; porque de acuerdo a las condiciones del resto de la Formula Uno '74, está para ganar seguido; y fundamentalmente porque el santefesino se ganó a la tribuna, que es como decir al país. Pienso que es el saldo más trascendente: nadie dudará de aquí en adelante sobre las aptitudes de Reutemann. Todos se preocuparán mucho más de alentarlo para que gane que de buscarle fallas. Lo de Reutemann es un certificado de confianza en nosotros mismos, y ése es su incuestionable valor.

 

***

 

Cuesta lo mismo una buena organización que una mala organización. Hay mil experiencias que lo prueban. Con la diferencia de que -si el costo es el mismo- lo que varía es el saldo. Y este Gran Premio de la República Argentina de Formula Uno tuvo saldo negativo. En verdad estuvimos bastante lejos de inmediatos antecedentes: todos nuestros grandes premios de esta nueva etapa fueron superiores en organización. Este les ganó a todos en emotividad y en sufrimiento. Pero vale la pena volver al comienzo. Tema seguridad: aceptable. La Asociación de Pilotos de Grand Prix formuló un petitorio bastante extenso, con mejoras imprescindibles en el autódromo porteño. Todas fueron realizadas de acuerdo con el pedido: más trozos de guard-rail, alambrados especiales en algunas zonas, ubicación de cordones. Juan Manuel Fangio, por otra parte, tiene una genial habilidad para solucionar cualquier problema que pueda plantearse con los pilotos.

 

Gran Premio de Argentina 1974

Mike Hailwood con el tercer McLaren. Terminó cuarto luego de una excelente carrera, la mejor de toda su campaña en F1. Mike había andado muy fuerte desde el primer entrenamiento ...

 

Tema credenciales: El Automóvil Club Argentino apunto a una organización que prometía ser ejemplar. Pedidos de credenciales en planillas especiales, con fecha tope de entrega, para todos los medios periodísticos. Después, una nota donde anunciaba que podían retirarse a partir del lunes 7. No fue cierto. Ni el lunes, ni el martes los periodistas pudieron tener sus pases. El asunto fue el miércoles, cuando la oficina de prensa del ACA otorgó a los medios menos credenciales de las solicitadas. Hubo discusiones, polémicas, largas vigilias. El viernes comenzaron los problemas en el circuito. Por aquí no se puede pasar, por allí tampoco. El sábado llegó la solución gestionada por autoridades de la secretaría de Deportes. Pero he aquí que aquella restricción en la entrega de credenciales no fue tal: nunca, pero nunca, vimos tanta gente con pases para circular libremente por la pista sin cumplir ninguna tarea más que ver la carrera de cerca. Todo agravado por el hecho de que esa gente no sabe donde ubicarse; entonces se provoca la reacción de Dennis Hulme, por ejemplo, que en la tarde del sábado "tiró" el auto al pasto en la salida del "cajón" para demostrarle a la gente lo peligroso de su ubicación. 

Y hubo algunos inconvenientes más que no ayudan a la imagen del G.P.: los periodistas extranjeros se quejaron varias veces del trato a que los sometía la policía; pasada la mitad de la carrera hubo invasión de la pista por varios sectores, inexplicablemente sin control; hay expresas declaraciones de gente que compro credenciales: por ejemplo, Benedicto Hugo Caldarella, quien comentó en los boxes: "No voy a decir cómo la compré, pero por 30 mil pesos me conseguí esta credencial de periodista”. Es grave. Porque hasta el año pasado nuestro GP era un ejemplo. Y la edición '74 es para archivarla y no recordarla más en este aspecto.

 

***

 

Un pronóstico: el campeonato mundial de conductores 1974 puede ser el más disputado de los últimos años. No hay estrellas. Sí, como sentenció Carlos Reutemann, hay diez pilotos con posibilidades de ganar en cualquier momento. Y sobre esa base, el planteo resultará apasionante. Pasemos lista: Cualquiera de los hombres de Lotus, Peterson o Ickx, es potencialmente un ganador. Lo mismo sucede con los de McLaren, fundamentalmente Huime y Fittipaldi, un poco menos Hailwood. Regazzoni y Lauda tienen las Ferrari "a tiro” de victoria El joven y arriesgado James Hunt mostró que puede ser. Reutemann es una realidad palpable, mientras que Ken Tyrrell pide algunos meses para poner a punto a sus pupilos, Scheckter y Depailler.

 

Gran Premio de Argentina 1974

El Autodromo 17 de Octubre se colmó desde la mañana. El publico responde cuando la promesa es de gran espectáculo. Aunque las entradas sean caras ...

 

***

 

Como el año pasado, nos invadieron los brasileños, Claro que si entonces se llevaron el triunfo de Fittipaldi, esta vez se van con una gran decepción. El ídolo máximo, Emerson Fittipaldi, largó, se ubicó tercero y en el cuarto giro perdió posiciones y se detuvo en los boxes. Mientras tanto, Carlos Pace conservó la sexta ubicación hasta la vuelta 20'. Entonces abandonó. Era emocionante ver a los brasileños cómo habían pasado de la victoria previa (banderas, gorros, cantos, gritos) a la desazón de un final sin la bandera verdeamarilla cerca de la punta. Ellos también, como nosotros, habían probado que los sueños y la realidad suelen chocar demasiado seguido.

 

Adolfo Imas

 

Ultima vuelta, 500 metros de la bandera a cuadros. El Brabham numero 7 no quiere seguir ...

El drama de Reutemann

 

¿Por qué no paró Reutemann a cargar combustible?.. Esa era la pregunta de la gente que salía del autódromo con las ganas del festejo atravesadas en sus gargantas. ¿Por qué no lo hizo?, ¿acaso estaba prohibido? .. No. La carga de combustible no está prohibida, siempre que en su box se encuentren los bidones de nafta perfectamente cerrados y dos extintores de incendio flanqueándolos. 

Y si estaban los bidones, ¿por qué no se detuvo?... Porque estos autos, normalmente, hacen toda la carrera sin necesidad de reaprovisionarse, y el piloto, desde su auto, no puede dar la orden para efectuar ese trabajo... La misma debe ser impartida desde boxes, luego que se hayan organizado todos los mecánicos. 

A Lole la parte superior de la toma dinámica se le soltó en la vuelta 39, Faltaban 14 para el final. Más de una cuarta parte de la prueba. En esos casi 84 kilómetros que tuvo por delante, el motor siguió funcionando a pleno. Al soltarse esa parte de la toma, la entrada de fluido se redujo y comenzó a funcionar como cebador. A 10.000 vueltas el motor necesitaba qué quemar, y al reducirse el aire consumió mayor cantidad de nafta: 115-145.

Reutemann veía la sombra de la flameante toma en el pavimento, pero no podía imaginar el exceso de consumo. En el box también estaban al tanto del problema y no imaginaban el drama que se avecinaba.. Y aún sabiéndolo, la carrera quizá se hubiera perdido si lo hacían detener en boxes. La ventaja máxima acumulada por el santafesino sobre Hulme fue de 29 segundos y la detención hubiera llevado más de eso por la prolongada zona de desaceleración de los boxes, el nerviosismo y la improvisación sobre problemas que normalmente nunca se presentan en carrera.

Fotos Carreño, Alfieri, Alfieri (h), Maffuche, Legarreta, Bianco, Forte, Speranza, Abaca, Gonzalez Cociña, Gordon, Rodriguez, Vera, Mirko, Lopez y Segre

 

El dueño de la carrera es un hombre que mira a su maquina pidiendo una explicación.

 

En el podio, Regazzoni -tercero-, Hulme -ganador- y Niki Lauda -segundo- reciben el amable aplauso de los espectadores. Aunque, claro, allí faltó injustamente Reutemann.

 

Una máscara de desconsuelo rodeada de afectos ...

 

EL PODIO PRESIDENCIAL: El teniente general Juan Domingo Perón quería saludar al santafesino. El camino fue duro. Lole llegó sofocado por los apretones, aturdido por las palmadas en la cabeza, en la nuca ... Recibido como ganador; aplaudido como ídolo. Desde Fangio no estábamos tan contentos.

 

REUTEMAN LO DIJO EL SÁBADO. "El BT44 es el mejor Brabham que he conducido en toda mi carrera". Como para no negarlo, lo vemos liderando sobre Peterson, Fittipaldi, Hulme ... A pesar de los tanques llenos, con coraje y mente fría ganó entre 1 y 2 segundos por vuelta. Un trabajo excelente.

 

VUELTA 20. El cartel es claro. El mecánico "ubica" a Lole en la carrera. Esta girando en 1 minuto 53 segundos 7/10; le lleva 14 segundos 5/10 a Hulme y 3ero esta Peterson. Reutemann es el patrón. En el autodromo no quedó argentino con dudas sobre lo que sabe y tiene Reutemann.

 

Primera curva, primera vuelta. Ya pasaron los punteros (ahi esta Reutemann, que iba sexto). Revson (auto oscuro) hace un trompo. Regazzoni (Nro 11) ya viaja cruzado

 

Hulme pasa milagrosamente frente al UOP Shadow y Merzario lo toca dañando al ISO Cosworth. Sheckter y Watson también logran gambetear al auto cruzado en medio de la pista. Pero se acerca el otro Shadow, el de J.P. Jarier ...

 

Terminó de pasar el pelotón y el Team Shadow quedó averiado sobre la pista vacía. No hay consecuencias personales para los pilotos.

 

Con parte de la caja de velocidades desprendida, Ronnie Peterson -favorito y ganador de la clasificación- se dirige a boxes.

 

Los servicios de seguridad no tuvieron gran trabajo. De todos modos hay eficiencia.

 

Mucha gente en la pista, muchas credenciales sin razón.

 

Gran Premio de la Republica Argentina 1974

Autodromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires de 5.968 metros. Recorrido Total 316.304 Km

13 de Enero de 1974

1

Denny Hulme

McLaren M23

1h41m02s01

53v

2

Niki Lauda

Ferrari 312B4

a9s27

53v

3

Clay Regazzoni

Ferrari 312B4

a20s41

53v

4

Mike Hailwood

McLaren M23

a31s79

53v

5

Jean P Beltoise

BRM P160E

a51s84

53v

6

Patrick Depailler

Tyrrel 006/3

a1m52s48

53v

7

Carlos Reutemann

Brabham BT44

 

52v

8

Howden Ganley

March 741

 

52v

9

Henry Pescarolo

BRM P160E

 

52v

10 Emerson Fittipaldi McLaren M23   52v
11 Guy Edwards Lola T370   51v
12 John Watson Brabham BT42   49v
13 Ronnie Peterson Lotus 72E   48v

Promedio del ganador: 187.847 Km/h

RV

Clay Regazzoni

Ferrari 312B4

1m52ss10

a 191.657 Km/h

No finalizaron
Graham Hill Lola T370

Motor

Richard Robarts Brabham BT44

Caja de cambios

Jacky Ickx Lotus 72E

Embrague

Francois Migaut

BRM P160E

Perdida de agua

Hans Stuck

March 741

Embrague
Jody Scheckter

Tyrrell 006/2

Motor
Carlos Pace Surtees TS16 Suspensión
Arturo Merzario Iso IR Temperatura
James Hunt March 731 Temperatura
Jochen Mass Surtees TS16 Motor
Peter Revson Shadow DN3 Accidente
Jean Pierre Jarier Shadow DN1 Accidente
Rikky Von Opel Ensing N174 No largó

Clasificación

1 Ronnie Peterson

Lotus 72 E Cosworth

1m50s78

2 Clay Regazzoni

Ferrari 312 B4

a 0s18
3 Emerson Fittipaldi

McLaren M23 Cosworth

a 0s28
4 Peter Revson

Shadow DN3 Cosworth

a 0s52
5 James Hunt

March 731G Cosworth

a 0s74
6 Carlos Reutemann

Brabham BT44 Cosworth

a 0s77
7 Jacky Ickx

Lotus 72 E Cosworth

a 0s92
8

Niki Lauda

Ferrari 312 B4

a 1s03
9 Mike Hailwood

McLaren M23 Cosworth

a 1s08
10

Denny Hulme

McLaren M23 Cosworth

a 1s28
11

Carlso Pace

Surtees TS16 Cosworth

 a 1s42
12

Jody Scheckter

Tyrrell 006/2

a 1s69
13 Arturo Merzario

Iso IR Cosworth

a 2s36
14 Jean Pierre Beltoise

BRM P160E

a 2s40
15 Patrick Depailler Tyrrell 006/3 a 2s46
16 Jean Pierre Jarier Shadow DN1 Cosworth a 2s88
17 Graham Hill Lola T370 Cosworth a 3s12
18 Jochen Mass Surtees TS16 Cosworth a 3s12
19 Howden Ganley March 741 Cosworth a 3s43
20 John Watson Brabham BT42 Cosworth a 3s61
21 Henri Pescarolo BRM P160E a 3s89
22 Richard Robarts Brabham BT44 Cosworth a 3s95
23 Hans Stuck March 741 Cosworth a 4s41
24 Francois Migault BRM P160E a 4s65
25 Guy Edwards Lola T370 Cosworth a 5s65
26 Rikky Von Opel Ensign N174 Cosworth a 7s08

Perfiles de Argentina 1974

McLaren M23

Ferrari 312B4

BRM P160

Tyrrell 006

Brabham BT44

March 741

Lotus 72 E

Surtees TS16

Iso IR

March 731

Shadow DN1

Brabham BT42

Ensign N174

 

 


Historia de hombres y máquinas

Por Gustavo Ernesto Lopez

email guerlopez@yahoo.com