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Historias del automovilismo argentino


Road test de autos argentinos

Las victorias de Carlos Reutemann en la Formula 1
Gran Premio de Bélgica 1981

 

Reutemann se llevó todo

Por Germán Sopeña

Revista Corsa Nro 781. Mayo de 1981


Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Primera curva con Pironi en punta seguido por Reutemann y Piquet

En una carrera absolutamente irregular, donde menudearon los accidentes y hasta se llegó a jugar con la vida de pilotos y mecánicos, emergió la figura maciza de un Carlos Reutemann que confirmó plenamente que se encuentra en un momento inmejorable de su carrera. Pole position, record de vuelta, pruebas con tanques llenos, la carrera y la punta en el campeonato lo confirman plenamente. Las primeras 20 vueltas fueron espectaculares, pero Pironi, Piquet y Jones, que comandaban las acciones, se fueron autoeliminando con roces y errores y el argentino se llevó 9 puntos de oro en sus aspiraciones de campeón

Zolder tuvo el triste privilegio de arruinar una de las últimas virtudes que quedaban en pie en la Fórmula 1, la que se sintetizaba con la frase: "Al menos queda algo grato y deportivo desde el momento que se larga la carrera hasta que cae la bandera a cuadros, porque allí se olvidan las discusiones previas y sólo hay lugar para los pilotos".

Lamentablemente no fue así y cuando después de un largo fin de semana de incidentes y confusiones, se dio por fin la luz verde para el GP de Bélgica, la situación se transformó en un drama porque un mecánico que estaba aún al lado del auto de Patrese, fue violentamente atropellado por el auto de Siegfried Stohr provocando así un segundo accidente grave en dos días, obligando a la suspensión de la carrera,

que tuvo que largarse de vuelta más tarde y haciendo planear sobre todo el ámbito de la Fórmula 1 una sensación de amargura y hartazgo perfectamente simbolizada por la cara de Carlos Reutemann en el podio.

Reutemann, de acuerdo al resultado, podía sentirse, con pleno derecho, en el mejor de los mundos. Triunfador inobjetable, puntero aún más cómodo en el Campeonato y obteniendo sobre todo una ventaja crucial sobre Alan Jones para la evolución futura del torneo en la estrategia del equipo Williams. Sin embargo, con la cara más marcada que nunca, Lole parecía ausente y únicamente preocupado en olvidar lo antes posible un gran premio que no hizo ningún honor a la Fórmula 1. Preocupado por las discusiones internas, por el uso de las suspensiones hidroneumáticas, y luego por el involuntario accidente en la calle de boxes el viernes, Reutemann estaba el domingo en un estado de tensión fácilmente perceptible antes de la largada. La manifestación silenciosa de mecánicos y algunos pilotos antes de la largada (en solidaridad con el mecánico de Osella herido en el accidente con Reutemann) y el posterior desastre en la largada de la carrera en sí, terminaron de colmar el vaso y ahogaron toda alegría en un Reutemann que sólo fue al podio para cumplir, pero que no accedió ni al saludo ni a los honores habituales de la ceremonia, en la cual ciertos organizadores desubicados pretendían de todos modos que todo se desarrollara como si nada hubiese pasado en el nefasto fin de semana belga.

Confusión total de viernes a domingo

Para establecer la lista de los puntos de crisis y discusión en el GP de Zolder hay que acudir verdaderamente a un ayuda memoria.
Desde la prohibición de girar al Theodore de Patrick Tambay por la insólita razón de no pertenecer ni a la FISA ni a la FOCA, hasta el desastre del domingo cuando durante dos vueltas predominó el caos en la pista. Porque nadie sabía si la carrera continuaba o no, ya que los organizadores no se decidían a colocar imperativamente la bandera roja mientras que algunos pilotos pararon voluntariamente al ver la recta principal obstruida por los autos de Patrese y Stohr y el cuerpo del mecánico herido todo era posible.

Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Momento más "caliente" de la carrera. Con Pironi levemente despegado en la punta, Reutemann, Piquet y Jones pelean a muerte el segundo puesto. Al final, el argentino sería el único que saldría "indemne" de la terrible lucha

Por empezar, el remanido tema de las suspensiones hidroneumáticas. La FISA las declaró definitivamente legales porque no hay forma de prohibirlas, pero reglamentando que no haya elementos movibles en contacto con el suelo. Como solución, todos los equipos utilizaron unas polleritas fijas (eso era al menos legal) pero de una consistencia totalmente flexible como para que no sufran si el auto se aplasta contra el piso. Todos los equipos experimentaron con esa solución y ya es imposible no utilizar ese sistema si se quiere estar en la punta. Resultado: más de un accidente insólito -Piquet el viernes en una curva muy veloz, Jones el domingo en esa misma curva donde el auto se le fue prácticamente de las manos porque el manejo es aun más peligroso y traicionero que en la época de las viejas polleritas desplazables.
El viernes, el desafortunado accidente en el cual Reutemann se llevó por delante a un mecánico de Osella (a quien se da casi por muerto clínicamente) marcó al pasar otra de las deficiencias imperdonables en 1981: la de un circuito totalmente inadecuado para la Fórmula 1 actual. Al mismo tiempo, Alan Jones destilaba una rabia comprensible porque había sido despojado de la pole position ya que su auto estaba 3 milímetros más bajo que lo reglamentario. Guy Ligier apoyaba con gestos apasionados a Frank Williams exclamando que "la Fórmula 1 ya es una farsa". Y el propio Carlos Reutemann, dueño de la pole position por el momento, no sentía la menor satisfacción, porque insistía en su oposición filosófica frente al sistema hidroneumático. "Además de ser más peligroso, un piloto no puede dejar de pensar que a lo mejor gana una carrera y luego te la quitan en la revisión técnica porque el auto no subió a los 6 cm legales. Parece mentira que la Fórmula 1 haya caído tan bajo".
Y todavía faltaba lo peor, la trágica largada.

Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Novedad absoluta en Zolder fue el Renault RE-30. Principales innovaciones: chasis más corto, alerón delantero más generoso, suspensiones hidroneumáticas y nuevas entradas de aire para refrigerar los turbo. No obstante, no corrió

Reutemann en su mejor momento

Desastre institucional aparte, el Gran Premio de Bélgica tuvo un vencedor deportivo total que fue Carlos Reutemann, dueño en todo momento de la situación y que confirmó lo que también se había vivido en Imola: que el piloto argentino se encuentra en la cumbre de su forma física y moral, y que todo parece resultarle fácil cuando se sube al auto y sale a la pista. Como si hasta la suerte se pusiera de su lado para favorecerlo más que a nadie.
Porque aunque no se puede creer en la suerte, es indiscutible que hay una cuota de estas circunstancias imponderables que también juegan un rol fundamental para definir posiciones en un campeonato. Reutemann parece disfrutar hoy de la llamada "suerte de los campeones mundiales" y Zolder fue la mejor evidencia que pudo brindarse. Todo lo favoreció desde el primer día. Anduvo poco el viernes porque en su auto se probaban las distintas regulaciones de la suspensión hidroneumática, mientras Jones buscaba tranquilamente tiempos. Pero a la hora de la verdad en los relojes, Reutemann estaba apenas a centésimas de Jones y poco más tarde le quitaron el tiempo a Jones porque su auto no tenía 6 cm de despeje, y Lole quedó automáticamente en primer lugar.

Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Luego de muchas carreras sin llegar entre los seis primeros, Villeneuve alcanzó el cuarto puesto, demostrando que las Ferrari Turbo aspiran a mucho más

Luego llegó el sábado y un tiempo cambiante -como es tradicional en Zolder- que presagiaba lluvia para la hora final de la clasificación. No pudo caer más a tiempo para Reutemann, que por lo tanto ni siquiera tuvo que defender su pole position del día. anterior.
Por fin la carrera, y allí la suma de coincidencias a favor de Reutemann. No pudo doblar en punta en la primera curva porque, más preocupado por Piquet, dejó un claro en el lado interno perfectamente aprovechado por Pironi para explotar toda aceleración de la Ferrari Turbo. Se integró así en las primeras vueltas un terrible trencito con Pironi - Reutemann - Piquet - Jones, separados por pocos metros y también allí Reutemann pareció perder un poco al principio, ya que en algunos dibujos difíciles de Pironi, que no podía mantener la posición, Reutemann erró un cambio en una frenada y fue pasado por Piquet y Jones que viajaban casi pegados. Pero Jones lo sacó del medio a Piquet (con una nerviosidad tan criticable como la de Imola hace quince días) provocando la ira desatada del brasileño, que fue a quejarse a Frank Williams, y poco más tarde los dos Williams quedaban solos en la punta (Jones adelante) porque Pironi comenzaba a perder terreno. De pronto, sin que nada lo hiciera presumir, Jones desapareció de la pista despegando peligrosamente hacia el guard rail (¿error de conducción, consecuencias del toque con Piquet, más nervios de Jones por tener a Reutemann atrás?) y dejando el camino expedito para una victoria tranquila de Reutemann.

Como para cerrar de manera más fácil la jornada, sobre la parte final de la carrera apareció otra vez la lluvia y allí la dirección de la prueba decidió de inmediato terminar la carrera (como lo prevé el reglamento en esos casos) ahorrándole incluso a Reutemann, la angustia que significan siempre las últimas vuelta, cuando se viene ganando y se teme una falla mecánica de último momento.
Un nuevo resultado puntable, un record que se estira a proporciones increíbles, los rivales que no suman puntos y el campeonato que se le ofrece con mayor claridad que en ninguna otra ocasión en años anteriores. 1981 puede ser efectivamente el año de Reutemann. Pero ciertamente no lo podía disfrutar en Zolder.

Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Nigel Mansell consiguió un inesperado tercer lugar, circulando la mayoría del trayecto en forma solitaria. Primer podio para el inglés

Poca lucha atrás

Pasado el primer momento de carrera, una vez que Pironi, Piquet y Jones se fueron autoeliminando con diversas maniobras poco ortodoxas (Pironi enderezó una chicana arruinando la tenida de su auto) la carrera perdió interés ya que Laffite y Mansell quedaron solos respectivamente en la posición de escoltas. Ambos estaban muy interesados en conservar esas posiciones de honor que los hicieron casi más felices que a Reutemann y no se agotaron en batallas inútiles, prefiriendo recoger el beneficio que, especialmente en el caso de Mansell, abre una nueva perspectiva 1981 para ambos.
Villeneuve pudo intentar algo sobre el final pero la carrera concluyó antes de tiempo y De Angelis y De Angelis y Cheever libraron durante buen rato un duelo con puños en alto y todo. Pocos autos en la pista, muchos errores que pueden atribuirse a la falta de serenidad inicial, y un balance final muy deplorable para la Fórmula 1 en todo sentido.
Muchos confían en la seriedad de los organizadores de Monaco para un retorno a la vida normal. Pero el mal es muy profundo y cada vez invade más sectores. Lo que se denomina, en otras palabras, un cáncer. Eso es lo que sufre la Fórmula 1.

Por Germán Sopeña
Fotos Germán Sopeña y Oscar Fittipaldi. Radiofotos AP y UPI

Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Jacques Laffite pudo llegar nuevamente al podio. Sin esperanzas de alcanzar a Reutemann, se conformó con su posición mientras sufría inconvenientes con la caja de velocidades

Deporte aparte, otro domingo negro
Por Oscar Daniel Fittipaldi

"Vamos, hay que poner en marcha los motores, arrancar y pisarlos a todos" gritaba un iracundo Colin Chapman ante la grilla de partida inmovilizada por la manifestación de los mecánicos. "Calma, Colin", lo serenó Bernie Ecclestone, mientras controlaba rigurosamente que nadie de Brabham participara del pequeño "movimiento de fuerza". Su personal, el de Lotus, Williams, McLaren y Tyrrell tenían terminantemente prohibido por sus respectivos jefes de equipo, unirse a la manifestación.
Todo había comenzado mucho antes en realidad, pero hizo eclosión a causa del grave accidente sufrido por un mecánico de Osella al ser atropellado por el auto de Reutemann el viernes. Sus colegas, entonces, decidieron tomar una medida más bien simbólica, reivindicando sus derechos a trabajar en condiciones mejores que las actuales, en que muy seguido deben hacerlo disponiendo de espacio insuficiente y peligroso.
La manifestación, anunciada previamente, pero cuyas características no se conocieron hasta el momento de realizarse, consitió en ponerse delante de la primera fila del "grid" poco antes de iniciarse la vuelta previa. Con ellos, se solidarizaron algunos pilotos de los que rato antes, como miembros de la comisión de seguridad de la GPDA habían firmado un comunicado recordando su larga insistencia en que las prácticas se limitaran a la participación de 26 autos, a fin no sólo de girar, sino también de trabajar en los pits, más cómodos y seguros.

Formula 1 Gran Premio de Belgica de 1981
Luego del accidente, los encargados de seguridad hacen señas, con el mecánico aun en el piso

Asi, Villeneuve, Prost, Laffite y Pironi dejaron sus autos y caminaron hacia el frente donde, junto con Scheckter, quedaron a la espera de alguna reacción por parte de los demás volantes, que en su abrumadora mayoría parecieron hacer caso omiso del acontecimiento.
Entonces, se suscitaron discusiones de tono creciente y la confusión fue ganando el ámbito. Ocho minutos fueron en definitiva lo que se demoró la iniciación de la vuelta previa, con respecto a la hora prevista.
Cuando se dio el primer vía libre, la grilla estaba ordenada en un sector más avanzado en la recta principal, que el de la largada propiamente dicha. Ello motivó que algunos pilotos entendieran que en realidad se partía para, al término de esa ronda, recién componer el "grid" previo y entonces si dar, desde el verdadero lugar de la largada, el giro previo. Ello sumado a que los pilotos que habían participado de la manifestación "silenciosa" no estaban aún bien instalados en sus coches para comenzar la marcha, ocasionó marcado desorden en ese viaje, no respetándose a lo largo del circuito las posiciones de largada. Tal es así, que una vez ubicada la mayoría en sus respectivos puestos de lanzamiento, se notó la ausencia de Piquet, quien, demoró unos quince segundos más que todo el resto en ocupar su lugar. Entretanto, Reutemann y Pironi ya habían señas para que se diera la orden de partida, habida cuenta de lo perjudicial que esas dilaciones en el momento culminante resultan para las máquinas. Y Patrese, situado del lado externo en la segunda línea, indicaba ostensiblemente y desesperadamente, que su motor estaba detenido (probablemente, él mismo lo había apagado pensando que todavía había que esperar un poco para efectuar la "verdadera" vuelta previa). Según comunicó oficialmente la dirección de la prueba poco después, correspondía atenderse en tal circunstancia al articulo 13-3 del código deportivo, que reza "Si después de haber vuelto al "starting grid" verdadero, el motor de un auto se apaga y su piloto queda imposibilitado de largar, debe alzar los brazos y, luego de que todos los coches hayan partido, el suyo será empujado hacia los pits, desde donde podrá largar". Asi lo hizo, y el resultado fue caótico. Al ver a Patrese en ese trance, un mecánico de Arrows se lanzó temerariamente a la pista instantes antes de que se encendiera la luz verde, estricto cinco segundos después de mostrar la luz roja, que veda el acceso a la pista para cualquiera que no integre el dispositivo de seguridad.
El mecánico se colocó en la parte posterior del auto para auxiliar a su piloto, mientras el resto largaba. La imaginable tensión estalló cuando, lanzado desde la séptima fila y buscando un hueco que jamás esperó hallar bloqueado, Siegfried Stohr (al comando del otro Arrows...) se "tragó" al mecánico apretándolo contra el auto de Patrese. El herido quedó tendido en el suelo, delante de la trompa destrozada del coche de Stohr, y con trozos de la misma sobre él. Una ambulancia acudió de inmediato al lugar, cuando ya se aproximaban los autos de carrera, Piquet y Jones pasaron una vez a toda marcha por la recta principal, y de inmediato un vehículo de seguridad se intercaló entre el puntero Piquet y el resto, mientras banderas blancas se agitaban en todo el circuito. El brasileño y Reutemann pasaron una vez más frente a boxes a ritmo de carrera, en tanto que el resto se detenía, sin que en momento alguno apareciera la bandera roja destinada a parar la competencia...
Transportado enseguida a un hospital, se constató que, contra la tremenda impresión causada, el mecánico de Arrows "solo" presentaba fracturas en las dos piernas y algunas escoriaciones sin riesgo para su vida.
De todos modos, el team Arrows decidió acto seguido retirar a sus dos representantes de la competencia, que se largó efectivamente 40 minutos después de lo programado.
Difícilmente los mecánicos de la F-1 puedan olvidar este dramático (acaso, trágico...) fin de semana. Pero lamentablemente, por todo lo visto durante tanto tiempo, también suena difícil que quienes tienen poder de decisión adopten alguna medida sensata para que, al menos, estas cosas no se repitan. Pese a que todos los días"salte" algo "nuevo", parecen demasiado ocupados en asuntos más importantes que una simple vida; especialmente si se pierde en forma antirreglamentaria.

Pueden dejar sus comentarios sobre esta auto en el Blog de Test del Ayer

 


En el podio mientras Mansell "juguetea" con el chorro de champagne, Laffite tiene problemas con su botella y Reutemann, circunspecto, se pasa la mano por la cara. Como se ve, unos lo disfrutaron más que otros


Riccardo Patrese y Siegfried Stohr dialogan antes de la carrera. Lejos estaban entonces de suponer que se convertirían en actores de un hecho que casi terminaría en tragedia


Debate en el equipo Williams. Crichton Stuart, Reutemann y Williams dialogando el viernes luego de la clasificación


Elio de Angelis libró dura batalla con Villeneuve pero no pudo superarlo. En cambio sí lo hizo con Pironi quien luego de puntear tuvo problemas que lo relegaron paulatinamente


Eddie Cheever hizo gran carrera desde atrás y estuvo en los puntos. A pesar que el Tyrrell no estaba para mucho, el italoamericano cumplió


Carrera tras carrera el McLaren MP4 rinde mejor, lo que le permite a John Watson cumplir papeles decorosos. En Zolder llegó séptimo luego de estar bastante más arriba

¿Por que Alboreto en lugar de Zunino?

Cuando todo indicaba que el sanjuanino era el candidato para ocupar la butaca del Tyrrell Nro 4 -puesto que se aseguraba ocuparía hasta el fin de la temporada-, sorpresivamente se vio a Michele Alboreto repetir lo del G.P. de San Marino, siendo el que utilizó la máquina. Todo se consumió con la firma de Imola Cooperativa Cerámica con Ken Tyrrell, apoyando la gestión de Michele Alboreto en el equipo.
"Tanto Tyrrell como nosotros -declaró Mario Lenzi, ejecutivo de la pujante compañía italiana-, quedamos enormemente impresionados con la actuación de Michele en su debut en F-1, en el G.P. de San Marino, de manera que es con gran placer que lo apoyaremos en su primera temporada en la categoría máxima".
Con esto, quedaban imprevistamente disipadas las las posibilidades de Ricardo Zunino de incorporarse a dicho team. A los comentarios suscitados por la buena performance del campeón europeo de F.3 1980 en Imola, se oponían las declaraciones de Zunino, asegurando su arreglo verbal con Tyrrell... Hasta que, todo se evidenció definido en vísperas del G.P. belga. En cuanto al sanjuanino, hasta ese fin de semana estaba en Londres, a donde había llegado el domingo anterior, siendo tratado de una gripe que lo tenía "en capilla", según dijo.


Colin Chapman, visiblemente ofuscado, se dirige hacia uno de los organizadores para que los mecánicos despejen la línea de largada y comience el G.P. Fue parte del caos que reinó en Zolder

Uno de los trompos de Arnoux el viernes, que le hicieron perder mucho tiempo en la clasificación. En la secuencia, estampa su Renault contra las catch fences, intentando saltarlas (no muy elegantemente). Pese a sus esfuerzos, quedó fuera de la grilla el viernes y como el sábado llovió, no pudo mejorar su registro y finalmente no pudo largar


En sólo nueve vueltas, se fueron de pista Piquet y Jones, dejando el camino libre a Carlos Reutemann. El brasileño por ¿un toque? en la chicana y el australiano al parecer por falla mecánica. También el viernes, Nelson Piquet -en un fin de semana desafortunado- llevó al chasis muletto a integrar el bucólico paisaje de Zolder

Orden de partida

 

Carlos Reutemann
Williams Cosworth
1m22s28
a 186.475 Km/h

Nelson Piquet
Brabham Cosworth
1m23s13

Didier Pironi
Ferrari Turbo
1m23s47

Riccardo Patrese (*)
Arrows Cosworth
1m23s67

John Watson
McLaren Cosworth
1m23s73

Alan Jones
Williams Cosworth
1m23s82

Gilles Villeneuve
Ferrari Turbo
1m23s94

Eddie Cheever
Tyrrell Cosworth
1m24s38

Jacques Laffite
Talbot Ligier Matra
1m24s41

Nigel Mansell
Lotus Cosworth
1m24s44

Keijo Rosberg
Fittipaldi Cosworth
1m24s46

Alain Prost
Renault Turbo
1m24s63

Siegfried Stohr (*)
Arrows Cosworth
1m24s69

Elio de Angelis
Lotus Cosworth
1m24s96

Marc Surer
Ensign Cosworth
1m25s19

Jean Pierre Jabouille
Talbot Ligier Matra
1m25s28

Bruno Giacomelli
Alfa Romeo
1m25s31

Mario Andretti
Alfa Romeo
1m25s56

Michele Alboreto
Tyrrell Cosworth
1m25s91

Chico Serra
Fittipaldi Cosworth
1m25s93

Héctor Rebaque
Brabham Cosworth
1m26s52
Giuseppe Gabbiani
Osella Cosworth
1m26s69
Andrea de Cesaris
McLaren Cosworth
1m26s95
Piercarlo Ghinzani
Osella Cosworth
1m27s48
Suplentes
Rene Arnoux
Renault Turbo
1m27s93
Eliseo Salazar
March Cosworth
1m28s38
Slim Borgudd
ATS Cosworth
1m28s98
Patrick Tambay
Theodore Cosworth
1m32s47
Derek Warwick
Toleman Hart Turbo
1m35s97
Brian Henton
Toleman Hart Turbo
1m36s37
Derek Daly
March Cosworth
s/t

 

Gran Premio de Bélgica

 

Autódromo de Zolder. Circuito de 4.262 metros. 70 vueltas.

Recorrido Total 298.340 Km
17 de Mayo de 1981

1

Carlos Reutemann

Williams FW07C Cosworth

1h16m31s61

2

Jacques Laffite

Talbot Ligier JS 17 Matra

1h17m07s67

3

Nigel Mansell

Lotus 81 Cosworth

1h17m15s30

4

Gilles Villeneuve

Ferrari 126 CK Turbo

1h17m19s25

5

Elio de Angelis

Lotus 81 Cosworth

1h17m20s81

6

Eddie Cheever

Tyrrell 010 Cosworth

1h17m24s12

7

John Watson

McLaren MP4 Cosworth

1h17m33s27

8

Didier Pironi

Ferrari 126 CK Turbo

1h18m03s65

9

Bruno Giacomelli

Alfa Romeo 179

1h18m07s19

10

Mario
Andretti

Alfa Romeo 179

a 1 vuelta

11

Marc Surer

Ensign MN180B Cosworth

a 2 vueltas

12

Michele Alboreto

Tyrrel 010 Cosworth

a 2 vueltas

13

Piercarlo Ghinzani

Osella FA1B Cosworth a 4 vueltas

Promedio del ganador: 180.445 km/h

RV

Marc Surer

Ensign MN180B Cosworth

1m54s30
a 158.453 Km/h

Abandonos

Alain Prost

Renault RE22B Turbo

Embrague

Keijo Rosberg

Fittipaldi F8 Cosworth

Caja de cambios

Nelson Piquet

Brabham BT49C Cosworth

Accidente

Andrea de Cesaris

McLaren MP4 Cosworth

Caja de cambios

Alan Jones

Williams FW07C Cosworth

Accidente

Giuseppe Gabbiani

Osella FA1B Cosworth

Motor
Chico Serra Fittipaldi F8 Cosworth
Motor
Jean Pierre Jabouille Talbot Ligier JS17 Matra
Tenida
Héctor Rebaque Brabham BT49C Cosworth
Frenos

 

Gran Premio de Bélgica de 1981
El vídeo de la carrera en el Blog de Test del Ayer

 

 

 


Historia de hombres y máquinas

Por Gustavo Ernesto Lopez

email guerlopez@yahoo.com