|

|
Sport Prototipos
VII Gran Premio Ciudad de Rafaela 1969
El Huayra ganó en Rafaela
(El óvalo en el óvalo)
Revista
Corsa Nro 166. Junio de 1969
|

Rafaela dio a los hinchas de Ford el triunfo que se venia negando desde hace mucho tiempo. Una carrera que perdió en parte el interés, ya que se definió en la largada de ambas series. La lucha por el segundo puesto
Hay ciudades del interior que se constituyen a medida que transcurren los años en centros vitales del automovilismo deportivo. Arrecifes y Balcarce son los hitos más importantes en esta historia de fama y gloria que el automovilismo provoca y desarrolla. Arrecifes se da el lujo de poder decir que entre sus hijos dilectos figuran hombres de la talla de Froilán González. Balcarce en cambio esgrime cinco títulos mundiales de automovilismo. Hay otras, en cambio, que sin tener campeones o subcampeones del mundo van paulatinamente y gracias al esfuerzo común de sus pobladores encumbrándose en la cúspide de la atracción automovilística.
 Rafaela es una de esas ciudades. Con un circuito en forma de óvalo totalmente asfaltado y que poco a poco va cumplimentando con el paso del tiempo los requisitos fundamentales que requieren las grandes velocIdades y la enorme afluencia de público que las carreras de automóviles ocasionan. Rafaela se encuentra en esa política. Por ahora inauguraron un túnel que posibilita el paso de autos y publico al interior del circuito. Próximamente las tribunas, los boxes de material, organización interna del autódromo, etc.... 
Nasif no tuvo suerte; en cambio el cordobés Tulio Riva fue mejorando poco a poco. De los Numa, el mejor
Y entonces nosotros pensamos que todo esto da gusto verlo escrito, ser escuchado por radio o visto por televisión. Simplemente porque a través de estas obras y estos hechos concretos se destruye aquella vieja tendencia -bueno, no tan vieja- de los clubes del interior que hacían una carrera de automóviles dando pocos premios a los corredores y con las ganancias hacer canchas de fútbol, frontones de pelota, cancha de bochas o simplemente ampliación del salón de bailes.
No por eso piensen que estamos en contra de los futbolistas, pelotaris, bochófilos o bailarines. Lo que pasa es que una de las soluciones para los problemas del automovilismo argentino es y ha sido siempre y ahora más que nunca tratándose de un deporte casi exclusivamente profesional, que el dinero que procede del automovilismo se vuelque en el automovilismo. Sean obras, premios, servicios al corredor o técnicos especializados. Si Rafaela lo hace, bien venida sea.

Foto Revista Automundo
El planteo inicial
El asunto se venía con todo... Por parte de las cuatro marcas que generalmente intervienen en la categoría Sport-Prototipo se esperaban algunas y sabrosas: novedades. Vayamos por orden alfabético.
CHEVROLET. El equipo Shell-Steven aparecía como candidato firme a la punta, por lo menos hasta el día de la clasificación. En forma impresionante y las enormes aletas traseras
asustaron a muchos en su entrada a la playa de boxes. Andrea Vianini era el hombre de punta y el Nene García Veiga le cuidaría las espaldas ante posibles arremetidas. Por otro lado Cupeiro con la Liebre lll ex Ballbé y Marincovich con el Chevitrés modificado integraban el equipo de Froilán González. Entre los particulares estaban Pairetti, Ballbé con el Chevún ex Cupeiro y Norberto Pauloni.
DODGE. La gente de Chrysler Fevre Argentina tenía cifradas esperanzas en el Baufer-Dodge de Bordeu. Trabajaron hasta altas horas de la noche del sábado para ponerlo en condiciones ganadoras. El Camello de Gradassi venía con los antecedentes de haber hecho una excelente carrera en San Juan.
FORD. La presentación oficial de los Huayra largos (cola larguísima al estilo Porsche) con un motor que comentaban podía pegar el batacazo y el Halcón conducido por el local Jorge Ternengo presagiaban un monopolio absoluto.
TORINO. Había novedades por el lado de IKA-Renault en el equipo Copello-Ruesch con los Numa del team Shell equipados con motores gordos - gordos de cuatro bancadas reforzadas que prometían más HP y durabilidad. El equipo de Gastón estuvo con tres autos conducidos por Rodríguez Canedo, Cacho Franco y Federico Urruti, Con la habitual organización y precisión el equipo cumpliría su labor sin lucubrar con elementos raros.
Presentados los actores. ¡Arriba el telón!. 
Dos que se tuvieron que conformar. Sobre todo Canedo. Urruti, que marcha adelante, fue quinto en la final y sigue llegando. Canedo quemó junta de tapa
Primera serie
Cuando se alinearon en la largada, alguien susurró en nuestros oídos. “Otra vez la gana el chivo y esta vez le toca al otro arrecifeño, García Veiga”. Sin embargo cuando nos dimos vuelta para ver quien era no pudimos individualizarlo.
Largaron y los Huayra de Reutemann y Pascualini estaban en punta y con 50 metros de ventaja sobre García Veiga y el resto del pelotón. La misma voz la volvimos a escuchar tres vueltas más tarde cuando la distancia de Reutemann y Pascualini sobre el resto era de 150 metros. “Aquí ya no pasa más nada”, pero nuevamente se equivocó por suerte para el espectáculo.
Si bien entre Reutemann y Pascualini no se podía esperar ningún tipo de lucha, los de atrás se venían dando sin asco tratando de descontar ventajas. García Veiga se encontraba en el medio justo: adelante y a 300 metros (4% vuelta) los Huayra y atrás y a la misma distancia el trío, Pairetti, Cacho Fangio, Marincovich. García Veiga no podía con los Huayra y los de atrás tampoco podían alcanzarlo a él, en condiciones normales.
Un poco más atrás Bordeu y
Galbato trataban de pasarse por cualquier lado, Galbato por la cuerda y Bordeu tirándose por afuera. Luego Ballbé y Canedo y después, jugando al trencito, Faraoni, Urruti y Riva.

Marincovich utilizó el Chevitrés con trompa nueva. El flamante adminículo fue responsable de las dificultades de tenida del auto; la cola despegaba en las curvas. Le colocaron un spoiler. Foto Revista Automundo En la décima vuelta Pascualini rompe el parabrisas (piedras sueltas). Ahí entró a aflojar. Bordeu lo pasa a Galbato en la 17ma. En la 12da también saltan los parabrisas de “Cacho” y Ballbé. Los dos primeros puestos ya cantados, Marincovich lo pasa a García Veiga. Pero todo no estaba dicho. En la 14ta vuelta Reutemann se detiene y Pascualini toma el comando del pelotón de punta seguido de García Veiga que recuperó su posición. En la 16 se produce un impasse. En la 19 Marincovich y Fangio forman tándem y así hasta el final donde Pascualini llega con casi un minuto de ventaja sobre Bordeu.
La carrera fue vertiginosa. Un promedio de 225,583 km/h, indica la magnitud de la exigencia mecánica. La voz conocida nos tomó de sorpresa cuando entrábamos a los boxes. “Yo les dije, viejos... hoy ganan los Ford. Los V8 son un cañonazo”. No entendimos nada. 
Juan Manuel Bordeu terminó segundo en suma de tiempos y puso contentos a los dirigentes de Chrysler. Hay futuro y una marca más que puede ser. Atrás Cacho Fangio
Segunda serie
La debacle mecánica de la primera serie había hecho temer a los organizadores. Sin embargo la integridad de la serie final en beneficio del borderaux se salvó: Vianini reparó un capó volador con la ayuda de Miguel Angel “Gordo” Galluzzi (que estuvo a punto de correr con la Liebre lll de Cupeiro si éste estrenaba auto), el Nene Ternengo cambió el radiador de aceite, Rodríguez Canedo cambió el alternador loco, Cacho y Ballbé cambiaron los parabrisas y solucionaron algunos problemitas y finalmente Pascualini también cambió el trasparente.
Cuando, largaron se esperaba que el Ford se tomara el mismo buque que en la primera serie. No fue para tanto. Vianini y García Veiga se le pusieron a la cola con el exclusivo fin de perjudicarle la vida y tratar de ganarle. Pero en la primera vuelta Vianini abandonó y García Veiga quedó como perseguidor del Huayra.

Faraoni comanda un lote a poco de largar la primera serie. Entre él, Urruti y Tulio Riva lucharon durante varias vueltas. Finalmente Riva logró separarse. En la segunda serie repitió el quinto puesto. Por fin pudo llegar con su Numa II, satisfacción que tardó siete carreras. Foto Automundo Entre los dos punteros no juntaban más de cincuenta años (ah... la juventud). A Pascualini no lo vamos a nombrar más. Su actitud fue meritoria y sería aburrido narrarla vuelta por vuelta. Así como largó llegó. Es decir primero. El asunto venía atrás, entre Bordeu, Marincovich, Ternengo y Franco. En otro pelotoncito se juntaban Galbato, Riva y Cacho Fangio. Poco a poco el panorama se esclareció. Marincovich abandonó y Ternengo paraba cada dos vueltas por problemas de presión de aceite. Bordeu se cortaba solito en la segunda posición porque García Veiga también descansaba en los boxes.
Presentes los spoilers en: los Truenos Sprint de Vianini y García Veiga; las Liebres lII del Chino Canedo y Cacho Franco; en el Nova de Pairetti, en el Numa ll B de Copello, en los Baufer con. motor Ford, Chevrolet y Dodge de Galbato, Ballbé y Bordeu respectivamente y en el Numa ll modifie de Riva. 
El "doctor" Ballbé con el que fuera auto de Cupeiro hasta no hace mucho. Buena actuación y marcha regular. Riva y Nasif en una misma línea

Jorge Ternengo estrenó un "Halcón" tan potente como los Huayra. Pudo ser sorpresa, pero un estrangulamiento en la cañería de nafta le restó continuidad. Pronello quería que también ganara este auto. Foto Automundo
Huayra Pronello Ford en Autoclásica 2022  Galería de imágenes
<Click para ampliar>
|



Pairetti protagonizó, esta vez, rotura de biela que comienza a hacer crisis en los motores Chevrolet. Conociendo las posibilidades de su Liebre III, el santafecino no logró pensar en no forzar el motor

Pascualini, Pronello y Reutemann. Momento de reír
El andar de los Huayra largos no tiene. nombre. Por lo menos a juzgar por lo que hicieron en Rafaela. Desde la largada hasta los boxes (aproximadamente 500 metros) pasaron juntos y a setenta u ochenta metros del inmediato posterior.
Pronello al terminar la primera serie: “Puedo llorar en cualquier momento ...”. Al terminar la segunda serie lloró. Lloraron juntos abrazados Pronello y Carlitos Pascualini otro valor que viene del Anexo “J”.
Los Trueno Sprint parecen llegados de otro mundo. Los legítimos invasores. El sábado viajaban para cualquier lado en las curvas de Rafaela. El domingo estaban bastante mejor. La carrocería vibraba toda como una maraca y el carenado de la rueda trasera derecha de García Veiga se soltó en parte y entró parcialmente en el buche del guardabarro. Si hubiera tocado la rueda...
El triunfo de Pascualini obedeció a tres factores. El auto que resultó sensacional; Pascualini como piloto y la organización perfecta gobernada desde los boxes.
El chasis Bronco puede traer bronca. El Halcón de Ternengo tiene ese chasis que en Estados Unidos se usa en los jeeps que Ford fabrica. El reglamento en su letra dice que los elementos deben ser regularmente importados al país. Pronello asegura que “las piezas y partes deben tener distribución asegurada en todo el país. Y Ford tiene concesionarias ¿no?”. (sic).
Emilio Boretto fue el peligro chino en Rafaela. Taponó involuntariamente a los demás. ¿Va a pasar siempre?
ABANDONOS Y CAUSAS: FARAONI: pinchadura de pistón a causa de la nafta (según Faraoni Jr.). PAIRETTI: desintegró todo, todo, todo ... entendido. COPELLO: Junta de tapa quemada. CUPEIRO: Sin presión de aceite que no se hizo presente en tan magno acontecimiento. Lo malo si breve dos veces malo. CHINO CANEDO: Primera serie se detuvo a cambiar el alternador
hecho puré. Durante el recorrido recalentó y la junta de tapa se resintió. A poco de largar la segunda se quemó. GRADASS!: rotura engranaje de distribución. FRANCO: que se detuvo varías veces tuvo problemas con un tanque que perdía nafta. Abandonó por el restringido paso del combustible. REUTEMANN: Magneto. MARINCOVICH: Diferencial roto. CACHO FANGIO: Piña involuntaria.
García Veiga: “Se mueve mucho. Parece un chorizo sobre fuente de loza”.
El sábado clasificaron los autos del equipo de Gastón utilizando el popular y efectivo sistema de tándem.
Carmelo Galbato: “Yo no entiendo, ¿si tengo el mismo motor que los Huayra de Pronello cómo tengo 1.000 vueltas menos...?” con mucha mufa. En la segunda. serie mejoró algo.
Cuestión de gálibos: el sábado Paco Martos se construyó uno y controló la altura del Chevy de Marincovich. Y por otro lado, el domingo, minutos antes de largar se estaban suplementando los resortes del Numa |!l B de Copello, ya que en el control previo el auto no pasaba sobre el gálibo. Se terminó de trabajar sobre la hora y Copello se acomodó entre aplausos,
Di Palma no fue de la partida el domingo. Decidieron no presentarse luego de la clasificación del sábado debido a que Berta no estaba conforme con el rendimiento de la Liebre.
En el Halcón -a cargo del Nene Ternengo- se cambió la ubicación del radiador. De la misma forma que en los Huayra se pasó adelante ya que los problemas de temperatura eran mayores durante viernes y sábado. Con el trasplante solucionaron el asunto.
Al abandonar el Nene Ternengo luego de detenerse cincocientas veces; dijo: “Bueno así es la vida...”. Las sucesivas paradas obedecieron a la desconexión de mangueras de agua, más problemas en la bomba de nafta y radiador de aceite.
VII Gran
Premio Ciudad de Rafaela
Club Atlético Rafaela. 22 de Junio de 1969. Circuito Nro 1 de 4.624,46 cm de extensión. Dos series de 40 vueltas por suma de tiempos
Primera serie
1
|
Carlos Pascualini |
Huayra Ford F-100 |
50m53s9 |
40v |
2
|
Juan Manuel Bordeu |
Baufer Dodge |
51m52s2
|
40v |
3
|
Carmelo Galbato
|
Baufer Ford F-100 |
50m54s2 |
39v |
4
|
Carlos Marincovich |
Chevrolet Liebre III |
51m12s2 |
39v |
5
|
Tulio Riva |
Tornado Numa II B |
51m51s2 |
39v |
6
|
Federico Urruti |
Tornado Liebre III |
51m51s5 |
39v |
7
|
Carlos Pairetti |
Nova Chevrolet |
47m22s2 |
37v |
8
|
Nasif Estefano |
Tornado Numa II B |
51m24s3 |
37v |
9
|
Héctor Luis Gradassi |
Dodge Formisano |
51m12s5 |
35v |
| 10
|
Oscar Mauricio Franco |
Tornado Numa II B |
51m53s8 |
34v
|
| 11
|
Emilio Boretto |
Prototipo Ford F-100 |
51m8s3 |
33v
|
| 12
|
Héctor García Veiga |
Chevrolet Trueno Sprint |
40m56s8 |
32v
|
| 13
|
"Cacho" Fangio |
Chevrolet Trueno Dorado |
50m45s7 |
32v
|
| 14
|
Eduardo Rodriguez Canedo |
Tornado Liebre III |
51m55s6 |
28v
|
15 |
Carlos Ballbé |
Chevun |
51m40s4 |
27v |
16 |
Jose Faraoni |
Tornado Liebre III |
31m57s9 |
24v |
17 |
Carlos Alberto Reutemann |
Huayra Ford F-100 |
17m36s3 |
14v |
18 |
Jorge Ternengo |
Halcón Ford F-100 |
51m10s0 |
11v |
19 |
Andrea Vianini |
Chevrolet Trueno Sprint |
11m4s4 |
8v |
20 |
Carlos Ruesch |
Tornado Numa II B |
5m59s8 |
7v |
21 |
Eduardo Copello |
Tornado Numa II B |
3m1s1 |
2v |
22 |
Jorge Cupeiro |
Chevrolet |
3m1s4 |
2v |
RV
|
Carlos Pascualini y Carlos Reutemann |
Huayra Ford F-100 |
1m13s8
a 225.583 Km/h
|
|
No largaron |
|
|
|
Norberto Pauloni |
|
|
|
Luis Di Palma |
|
|
Segunda serie
1 |
Carlos Pascualini |
Huayra Ford F-100 |
51m49s8 |
40v |
2 |
Carmelo Galbato |
Baufer Ford F-100 |
52m5s2 |
40v |
3 |
Juan Manuel Bordeu |
Baufer Dodge |
52m5s9 |
40v |
4 |
Oscar Mauricio Franco |
Tornado Numa II B |
52m14s0 |
40v |
5 |
Tulio Riva |
Tornado Numa II B |
52m6s1 |
39v |
6 |
Nasif Estefano |
Tornado Numa II B |
52m42s3 |
39v |
7 |
Federico Urruti |
Tornado Liebre III |
52m42s3 |
39v |
8 |
Emilio Boretto |
Prototipo Ford F-100 |
53m15s9 |
39v |
9 |
Carlos Ballbé |
Chevún |
51m51s8 |
34v |
| 10 |
"Cacho" Fangio |
Chevrolet Trueno Dorado |
31m13s5 |
24v |
| 11 |
Carlos Marincovich |
Chevrolet Liebre III |
28m4s5 |
22v |
| 12 |
Jorge Ternengo |
Halcón Ford F-100 |
52m47s0 |
19v |
| 13 |
Eduardo Rodríguez Canedo |
Tornado Liebre III |
24m10s1 |
18v |
| 14 |
Héctor García Veiga |
Chevrolet Trueno Sprint |
11m35s7 |
9v |
15 |
Andrea Vianini |
Chevrolet Trueno Sprint |
7m55s7 |
6v |
16 |
Héctor Luis Gradassi |
Dodge Formisano |
1m32s9 |
1v |
RV |
Carlos Pascualini |
Huayra Ford F-100 |
1m14s4
a 223.764 Km/h |
|
No largaron |
|
|
|
Carlos Pairetti |
|
|
| |
Jorge Cupeiro |
|
|
|
José Faraoni |
|
|
|
Carlos Reutemann |
|
|
|
Eduardo Copello |
|
|
|
Carlos Ruesch |
|
|
Clasificación final
(Por suma de tiempos)
| 1 |
Carlos Pascualini |
Huayra Ford F-100 |
1h42m43s7 |
80 |
| 2 |
Juan Manuel Bordeu |
Baufer Dodge |
1h43m58s1 |
80 |
| 3 |
Carmelo Galbato |
Baufer Ford F-100 |
1h42m59s4 |
79 |
| 4 |
Tulio Riva |
Tornado Numa II B |
1h43m57s3 |
78 |
| 5 |
Federico Urriti |
Tornado Liebre III |
1h44m33s8 |
78 |
| 6 |
Nasif Estefano |
Tornado Numa II B |
1h43m49s |
76 |
| 7 |
Oscar Mauricio Franco |
Tornado Numa II B |
1h44m7s8 |
74 |
| 8 |
Emilio Boretto |
Prototipo Ford F-100 |
1h44m24s2 |
68 |
| 9 |
Carlos Marincovich |
Chevrolet Liebre III |
1h19m59s6 |
61 |
| 10 |
Carlos Ballbé |
Chevún |
1h43m32s2 |
61 |
| 11 |
"Cacho" Fangio |
Chevrolet Trueno Dorado |
1h41m59s2 |
56 |
Promedio del ganador: 216.078 Km/h Vea también

Baufer Chevun
Revista Corsa Nro 154. Abril de 1969
|
NOTA PARA FORISTAS, WEBMASTERS, ETC.Si te ha gustado este test y vas a usarlo en un foro, sitio web o cualquier otra publicación, por favor no olvides mencionar que lo obtuviste de F1-Web además de incluir un link a este sitio.
Muchas gracias. |
|