 |
Gran
Premio de Sudáfrica 1974
Lole
quebró la racha
Por
Franco Lini
Revista
Corsa Nro 414. Abril de 1974
|
Había
punteado en todas las carreras del año pero sin poder concretar el
triunfo por diversos imponderables que lo relegaron. Finalmente, la taba
se dio vuelta en Sudáfrica y Carlos Reutemann gano en forma contundente
ratificando sus excepcionales dotes conductivas. Lo escoltaron en
Kyalami Beltoise, y Hailwood y, con sus nueve puntos, Reutemann ascendió
al segundo puesto en el campeonato, detrás del suizo Regazzoni.

El
pelotón llega a la primera curva y ya Reutemann avanza desde atrás
para colocarse segundo. Solo Lauda lo superará momentáneamente.
Después, ni el ni nadie podrían contener el ataque demoledor del
santafecino
Fue
la gran jornada de Carlos Reutemann (detto "Lole"), coterráneo
de Carlos Monzón. Me imagino que en Santa Fe se repetirán los alegres
festejos que saludaron el titulo mundial del púgil ahora que Reutemann
ha vencido finalmente en un Gran Prix. También me imagino como todos los
argentinos están reviviendo el eufórico entusiasmo que supo suscitar Juan
Manuel Fangio.
Lole
se lo merece todo, como vencer la carrera sudafricana, porque había estado muy cerca de la victoria varias veces, y consecuentemente,
había ya demostrado ser un legitimo hombre de punta. Aquí en Kyalami ha hecho
una carrera espléndida, también tácticamente, y su éxito debe ser
saludado con placer por todo el mundo.
Para
los italianos, en cambio, fue una desilusión el retiro casi simultaneo
de las dos Ferrari, que prometían cosas bellísimas, y cosas bellísimas
habían hecho. En el fondo, pensándolo bien, que haya vencido Reutemann
les debe haber parecido muy bien tanto a los hinchas mas rabiosos de
Ferrari como a los que participan del mundo de las carreras sin
partidismos apasionados.
La
victoria de Lole, no rebatible y sin excusa de haberse beneficiado por
el retraso de otros rivales, permitió sin embargo a un hombre de Ferrari
permanecer al comando de la clasificación del Mundial de Conductores y,
por lo menos hasta después del GP de España concede la esperanza de que
la posición no sea solamente mantenida, sino que puede ser mejorada.
Ha
sido la gran jornada de Reutemann, que de esta manera obtuvo su primer
suceso en forma concreta, ya que en enero en Buenos Aires había cumplido
con una labor que, deportivamente, tenia el mismo valor que la del sábado
en Kyalami.
Lauda
había andado muy bien en las pruebas de clasificación, largo muy bien la
carrera y luego, pasado ya por Lole, fue capaz de sostener el ritmo del
puntero sin perder tanto terreno como los demás.
Esta
bien que hubiera sido difícil que el Brabham y la Ferrari llegaran al
final "in volata", pero tampoco ha sido justo que tras tan
dura lucha, el bueno de Niki se quedara tan cerca de la bandera a
cuadros.
Esta
fue, asimismo, una carrera positiva para Firestone, que parece haberse
recuperado totalmente de la desventaja que sufría con respecto a
Goodyear.
Desilusión
por el lado de Lotus. Los autos nuevos son bellísimos pero por el
momento les falta puesta a punto, especialmente en el caso del auto de
Peterson que era el que experimentaba el embrague automático. El
accidente sufrido por los dos autos en la primera vuelta no permitió ver
hasta que punto podían ser efectivos en carrera, pero no se esperaba
mucho de ellos después de la opacidad con que se movieron en clasificación.
Kyalami
es un circuito difícil, a 1700m sobre el nivel del mar, caluroso. Los
motores 12 cilindros sufren mas que los V8 por lógicas dificultades de
"respiración". Volviendo a las condiciones normales los
motores Ferrari podrán exprimirse mejor y mantener el margen de
superioridad que ya han demostrado (N. de la R.: ¡Este Franco Lini
tiene su corazoncito....!) ayudados por un chasis que se muestra muy
bueno.
Reutemann
ha obtenido entonces su primera victoria en F1 puntable, con pleno
merito. Ahora el ambiente espera que alguno de los que vienen empujando
a la par del Lole recoja el guante que arrojo el domingo pasado. Si
nadie es "pierna", este puede ser el año del santafecino y el
Brabham.
Las
pruebas
La
crisis del petróleo tuvo influencia directa en la realización de este
GP. Su realización fue desfasada del 2 al 30 de marzo por la crisis ya
mencionada.
La
amenaza de lluvia fue constante, en primera instancia los ensayos fueron
demorados por espacio de media hora por no hallarse el personal de
servicio en sus puestos, y cuando todo estaba en orden como para que los
autos salieran a girar se desató un violento huracán que anegó la
pista e imposibilitó todo intento por parte de los corredores. Así las
pruebas del miércoles fueron suspendidas y se tomaron las del jueves
como primera sesión de ensayos con la condición de que el viernes (que
en origen se iba a dedicar a pruebas extraoficiales) fuera admitido como
segundo día de entrenamientos oficiales.
El
jueves el tiempo era bueno con cielo semicubierto y ráfagas de viento,
la temperatura era elevada, pero menos que en años anteriores. El
primero en comenzar a girar fue Hunt y el ultimo en hacerlo, Beltoise.
Los
mejores tiempos llegaron en la segunda sesión de pruebas cuando la
temperatura de la pista descendió. La pista en buenas condiciones
permitió a Lauda obtener el mejor registro con 1m16s58/100, seguido por
Pace con 1m16s63; Reutemann con 1m16s80 y Fittipaldi con 1m16s82.
Al
final de las pruebas y cuando los tiempos se dieron a conocer de forma
oficial, la mayoría de los pilotos se mostró en desacuerdo, lo que
motivó una revisión por parte de los cronometristas que dio como
resultado el orden de partida definitivo y esta revisión pudo ser
conocida por los corredores al día siguiente.
Las
pruebas finales del viernes fueron llevadas a cabo con la pista en
condiciones no tan buenas, debido a que mientras los autos de F1
descansaban en los boxes, autos de categorías menores estuvieron
probando con miras a la carrera complementaria. Con la pista en esas
condiciones sólo mejoraron su tiempo Merzario, que logró un
sorprendente tercer lugar en el Starting Grid, Stuck y Regazzoni.
La
carrera
Gran
sorpresa en la mañana del sábado. En lugar del buen tiempo que
adelantaban los pronósticos meteorológicos, el día amaneció
totalmente nublado y con bastante viento. Los negros nubarrones parecían
amenazar lluvia, y se esperaba que se desatara el temporal de un momento
a otro.
La
largada a los 27 participantes fue dada a las 14:32 hora local, con
Lauda largando muy bien para defender su lugar de privilegio. Reutemann,
indudablemente uno de los mejores largadores del momento, y desde la
segunda fila saltó a la posición de escolta, postergando a Scheckter y
Regazzoni, que también venían de atrás como los bomberos y a Merzario
y Pace, que no habían sido tan precisos para aprovechar la orden de
salida.
Exactamente
en Crowthorne Corner, la curva donde tuviera lugar hace unos días el
accidente de Revson, se quedó Ronnie Peterson con el acelerador
totalmente trabado, posiblemente a causa de la enorme cantidad de polvo
levantado por todos los que largaban delante de él. En un primer
momento de descontrol de la maquina, Peterson tocó a su compañero Ickx,
y este a su vez fue a dar contra el guardrail. Los dos Lotus, algo
maltrechos, entraban al rato a los boxes. También el Surtees de Mass,
que salió de pista por no chocar con uno de los Lotus apareció
bastante dañado con la rotura del radiador y las suspensiones
delanteras. Belso apenas daría media vuelta; había roto el embrague
del segundo ISO Marlboro en el mismo momento de la largada.
Así,
al rato de comenzar la carrera, cuatro autos quedaban fuera de concurso,
porque si bien Ickx pudo volver a la pista, lo hizo muy retrasado, el
Lotus estaba inmanejable y no tardó en abandonar porque no tenia
sentido un sacrificio tan poco beneficioso.
Al
fin de la segunda vuelta, hacía también una pequeña parada Henri
Pescarolo. El motor de su viejo BRM no andaba, pero nada se pudo
solucionar.
El
desarrollo de la carrera mostraba en punta Ferrari de Lauda, con
Reutemann sobre sus talones mientras Regazzoni se aseguraba el tercer
puesto superando a Jody Scheckter a la salida de Barbecue Bend. Detrás
del sudafricano que venia cumpliendo con su mejor actuación desde que
está con Tyrrell, venía James Hunt, pero evidentemente muy exigido.
Luego,
en un grupo algo separado del de punta, seguían casi todo el resto de
los competidores, con Fittipaldi a la cabeza.
Lauda
parecía poder destacarse con cierta autoridad, estableciendo alguna
distancia con respecto a Reutemann durante la tercera y cuarta vuelta,
pero en la quinta el santafecino a descontar la escasa decena de metros
que le había sacado el puntero, y hasta en algunos lugares llegaba a ponérsele
a la rueda. Tan violento enfrentamiento los llevó a escaparse netamente
de los demás perseguidores. Solo Regazzoni y Scheckter, trenzados en lo
suyo, podían regatearles metros. Hunt, quinto solo, ya había quedado
muy atrás.
En
la novena ronda, Reutemann llevó más a fondo su ofensiva y superó a
Lauda de manera magistral adueñándose de la vanguardia por el resto de
la jornada. Lauda se esforzaba sobremanera para demostrarse a si mismo
que, aunque Reutemann lo hubiera superado, la cosa era sólo cuestión
de posiciones, pero al cabo de unas vueltas, aunque lograba mantenerse
cerca del Brabham, se dio cuenta de que cedía irremisiblemente terreno.
Los demás, directamente, ya habían perdido.
A
la décima vuelta, un control de las posiciones arrojaba la siguiente
lista: Reutemann y Lauda a la cabeza, después Regazzoni, Scheckter,
Hunt, Fittipaldi, Hailwood, Depailler que venía muy bien, Merzario,
Hulme, Pace, Beltoise y Stuck. Los demás en carrera venían
desordenadamente desgranados por el circuito.
En
la duodécima vuelta el Hesketh de Hunt dejaba escapar una estela blanca
por el escape derecho, y pocos metros mas adelante abandonaba con el
motor roto, aunque oficialmente se dijo que era una rotura de semieje.
Regazzoni,
tras mucho bregar, se había escapado de Scheckter, y este en cambio había
sido reabsorbido por el pelotón, que a esta altura todavía venia
dándose sin tregua. Pace perdía contacto con el grupo mas nutrido.
Tras él, Hill, Charlton y Brambilla también estaban enfrascados en una
batalla sin cuartel. Brambilla, evidentemente el mas decidido de los
tres, pasó primero a Charlton, y luego a Hill con mucho trabajo, ya que
el ex campeón es muy reacio a ceder paso. Charlton, luego de ver como
se las ingenió Brambilla, le tomó el tiempo al veterano y también lo
dejó pagando en la misma frenada que había favorecido al italiano.
Luego
de la primera veintena de giros, luego de los invariables de punta,
marchaba un trencito realmente espectacular, muy competitivo, donde cada
uno sacaba en algún momento una genialidad de la galera. Se ordenaba
con Fittipaldi a la cabeza, e inmediatamente Hailwood, Scheckter,
Depailler, Merzario, Hulme, Beltoise, Stuck y finalmente Pace, que venia
perdiendo terreno.
Lenta,
pero seguramente, Reutemann sacaba ventajas sobre Lauda, y aunque el
austriaco ya venia en el limite de sus posibilidades, ya no estaba a la
cola de Lole sino a unos veinticinco metros, y eso gracias a que el
puntero pasaba a los rezagados con cuidado de no cometer errores,
mientras que Lauda hacia cualquier locura al pasarlos con tal de
descontar algo. Atrás, dos hombres venían haciendo el espectáculo:
Beltoise, que superaba a Scheckter y Depailler pasando al sexto lugar, y
Stuck, que daba cuenta Merzario y luego de Hulme. En la vuelta 47, la
cosa se ponía violenta entre el cuarto, quinto y sexto. Hailwood
lograba por fin superar a Fittipaldi, mientras Beltoise los alcanzaba a
los dos y comenzaba a asediar al brasileño, a quien pasaría en la
vuelta 56. Detrás de ellos, ni Hulme ni Scheckter podían mantener el
ritmo y comenzaban a perder terreno. En la vuelta 60 las cosas estaban así:
Reutemann, Lauda, una veintena de segundos atrás Regazzoni, luego
Beltoise, Hailwood recién superado por el francés que estaba en un
gran día. Depailler, Stuck, Fittipaldi y Merzario.
Sobre
el final comenzaron los golpes de escena. Regazzoni, que tenia el tercer
puesto asegurado y con los puntos para seguir primero cómodo en el
campeonato, entraba a boxes sin presión de aceite, abandonando.
Beltoise pasaba a tercero y Merzario superaba a Fittipaldi, tras dura
resistencia por parte del fatigado ex-campeón. Finalmente, y tras
pelear con uñas y dientes contra el destino, desaparecía también
Lauda faltando tres vueltas. El encendido, o un corto circuito en el
alternador le robaban un merecido segundo puesto, ya que estaba
definitivamente a la vista que las ventajas de Reutemann eran
indescontables. Así, el argentino quedaba sin un rival cerca suyo, y
sólo debió limitarse a cumplir las tres vueltas restantes para lograr
la revancha total tras aquella triste tarde en que perdiera todo en
Buenos Aires.
|

Magistral
revancha de Reutemann después de sus desventuras de principio de año.
Lole estaba para ganar; era una cosa palpable. Afortunadamente el
triunfo llegó en una carrera en la que no necesitó del abandono de
nadie para dejar sentada su calidad de campeón


Finalmente
el Brabham BT44 aguantó una carrera completa sin problemas y, como era
de esperarse, ganó. Desde el GP de Sudáfrica de 1970 que la marca no
ganaba un Grand Prix, y desde Nürburgring 1972 (Ickx con Ferrari), que
no ganaba otra marca aparte de Lotus, Tyrrell o McLaren.
Orden
de partida
|
Carlos
Pace
Surtees
- 1m16s63 |
Niki
Lauda
Ferrari
- 1m16s58 |
|
Carlos
Reutemann
Brabham
- 1m16s80 |
Arturo
Merzario
ISO
- 1m16s79 |
|
Clay
Regazzoni
Ferrari
- 1m16s85 |
Emerson
Fittipaldi
McLaren
- 1m16s82 |
|
Jody
Scheckter
Tyrrell
- 1m16s99 |
Hans
Stuck
March
- 1m16s98 |
|
Jacky
Ickx
Lotus
- 1m17s18 |
Denis
Hulme
McLaren
- 1m17s11 |
|
Mike
Hailwood
McLaren
- 1m17s37 |
Jean
Pierre Beltoise
BRM
- 1m17s34 |
|
John
Watson
Brabham
- 1m17s61 |
James
Hunt
Hesketh
- 1m17s41 |
|
Ronnie
Peterson
Lotus
- 1m18s00 |
Patrick
Depailler
Tyrrell
- 1m17s74 |
|
Graham
Hill
Lola
- 1m18s25 |
Jochen
Mass
Surtees
- 1m18s23 |
|
Dave
Charlton
McLaren
- 1m18s37 |
Vittorio
Brambilla
March
- 1m18s29 |
|
Ian
Scheckter
Lotus
- 1m18s56 |
Henri
Pescarolo
BRM
- 1m18s39 |
|
Eddie
Keizan
Tyrrell
- 1m19s00 |
Richard
Robarts
Brabham
- 1m18s60 |
|
Paddy
Driver
Lotus
- 1m19s49 |
Francois
Migault
BRM
- 1m19s14 |
|
|
Tom
Belso
ISO
- 1m19s80 |
Gran
Premio de Sudáfrica
Circuito de
Kyalami, Johannesburg, de 4.103 m
Recorrido Total
320.034 Km (78 vueltas)
30/03/1974
1
|
Carlos
Reutemann
|
Brabham
BT44 Cosworth
|
1h42m40s96
|
2
|
Jean Pierre
Beltoise
|
BRM P-201
|
a33s94
|
3
|
Mike Hailwood
|
McLaren M23
Cosworth
|
a39s16 |
4
|
Patrick Depailler
|
Tyrrell 006
Cosworth
|
a44s19 |
5
|
Hans Stuck
|
March 741 Cosworth
|
a46s23 |
6
|
Arturo Merzario
|
ISO Marlboro IR
Cosworth
|
a46s74 |
7
|
Emerson Fittipaldi
|
McLaren M23
Cosworth
|
a1m08s39 |
8
|
Jody Scheckter
|
Tyrrell 006
Cosworth
|
a1m10s54 |
9
|
Denis
Hulme
|
McLaren M23
Cosworth
|
a
1 vuelta |
| 10
|
Vittorio Brambilla
|
March 741 Cosworth
|
a
1 vuelta |
| 11
|
Carlos Pace
|
Surtees TS16 Cosworth
|
a
1 vuelta |
| 12
|
Graham Hill
|
Lola T-370 Cosworth
|
a
1 vuelta |
| 13
|
Ian Scheckter
|
Lotus 72D Cosworth
|
a
2 vueltas |
| 14
|
Eddie Keizan
|
Tyrrell 005 Cosworth
|
a
2 vueltas |
| 15
|
Francois Migault
|
BRM P-160E
|
a
3 vueltas |
| 16
|
Niki
Lauda
|
Ferrari 312 B4
|
a
4 vueltas |
| 17
|
Richard Robarts
|
Brabham BT44 Cosworth
|
a
4 vueltas |
| 18
|
Henri
Pescarolo
|
BRM P-160E
|
a
6 vueltas |
| 19
|
Dave Charlton
|
McLaren M23 Cosworth
|
a
7 vueltas |
Promedio
del ganador: 187.070 Km/h
|
RV
|
Niki
Lauda
|
Ferrari 312 B4
|
1m18s24
|
Perfiles
de Sudáfrica 1974
Ganador

Carlos
Reutemann
Brabham
BT44 Cosworth
Segundo

Jean
Pierre Beltoise
BRM
P-201
Tercero

Mike
Hailwood
McLaren
M23 Cosworth
Pole
Position y Record de Vuelta

Niki
Lauda
Ferrari
312 B3
|
|